La inminente llegada del doble campeón olímpico y mundial, el
santiaguero Guillermo Rigondeaux, a su triunfo seguido número 100,
en el torneo de los Juegos del ALBA o luego en el Batalla de
Carabobo, y la selección de Chicago como sede del Mundial de Boxeo,
son temas del momento en los corrillos boxísticos.
Mientras Cuba tiene a la mayoría de sus clasificados a los Juegos
Panamericanos de Río de Janeiro en el periplo europeo iniciado con
topes en Francia, incluida la Copa de Cuatro Naciones, traslado a
Rumania (donde acaban de ganar el match 7-2) y luego cierre en
Turquía, en Venezuela una segunda escuadra, pero con un fuera de
serie al frente como Rigondeaux, espera llevar la mayor cantidad de
finalistas junto a los locales a la disputa de los pergaminos en la
"Olimpiada bolivariana".
Los obstáculos que representaban los púgiles venezolanos no han
tomado por sorpresa. En la fecha más reciente, los subcampeones
nacionales caribeños Rosniel Iglesias e Iván Oñate fueron eliminados
por puntos por un ídolo local de los ligeros, Lisandro Bolívar, y el
desconocido pluma Ángel Rodríguez que contó con aliento doméstico.
El primer revés cubano había sido también ante un anfitrión
cuando el mosca Alexei Collado cayó por decisión de los jueces
frente a Víctor Betancourt.
Y la AIBA en su sitio digital anunció que la federación
estadounidense escogió a Chicago como sede del Mundial, entre el 17
de octubre y el primero de noviembre, con lo que confirmó el
vaticinio de que apostarían por la ciudad que aspira a organizar los
Juegos Olímpicos del 2016.
Este torneo será el primero en otorgar boletos olímpicos: dará
80, ocho en cada peso hasta 81, y cuatro en 91 y más de 91. En
Beijing estarán 286 púgiles, y al igual que para los Juegos
Panamericanos, la clasificación será para el boxeador en específico
que la consiga.