VALENCIA. — Jorge L. Barcelán, entrenador de la selección
nacional femenina de levantamiento de pesas, recordará toda su vida
estos II Juegos del ALBA: su pupila Indira Salinas, consiguió lo que
nunca una cubana había logrado: dos medallas (bronce en arranque y
envión) en un evento internacional deportivo.
Por eso, su nombre también lo registrará la historia del deporte
en Cuba y cuando se hable de desempeños destacados en estas justas
habrá que hacerlo de la labor de este duetto de entrenador-atleta.
INDIRA
SALINAS
Encontrar a Barcelán fue difícil. El destacado preparador está al
tanto de muchas cosas de sus alumnas; no solo de las cargas de
entrenamiento, posibles medallas, condiciones competitivas, sino
también de sus problemas y necesidades aquí en la Villa Olímpica.
Cuando le reclamé realizaba una gestión urgente de una de sus
atletas que tardaría algo más de 45 minutos.
Barcelán es un conversador nato, pero sus palabras se entrecortan
cuando habla de Indira, sus preseas bronceadas y sus muchachitas.
"Tranquilo hombre", le digo, "esto es muy fuerte", me riposta:
"Las muchachitas se merecían algo así. Han entrenado duro, fuerte.
He sido radical en eso, y ahora esto… qué regalo…", refirió
visiblemente emocionado.
"Estas medallas de Indira se deben a la organización que existe
en la Comisión Técnica, al perfeccionamiento de la metodología del
entrenamiento y a la unidad y cohesión que existen en el colectivo
de la Comisión Nacional.
"La confianza que tuvo el INDER de aprobar la conformación de
esta selección nacional femenina para esta lid ha sido la piedra
angular de este buen comienzo".
Con solo siete meses y algo más de entrenamiento, los resultados
de los controles internos del elenco femenino son alentadores,
confiesa Barcelán, "un dato podría ilustrar esto que te comento:
Edilia Amorós (63 kilogramos), Daymara Rovira (69) y la propia
Indira aumentaron sus totales, en condiciones de competencia, 9
kilogramos".
"Esto nos indica que la selección en sentido general ha ido
madurando y cada vez es más competitiva. En los Centro-Caribes de
Cartagena fue la primera vez que se enfrentó al gran público; en el
pasado Torneo Internacional Manuel Suárez, en Matanzas, ocupó el
tercer lugar; y ahora las dos medallas de bronce de Indira. Es una
espiral ascendente, sin duda".
¿Cuándo te asignaron a las chicas en qué pensaste?
"En lo difícil de la encomienda, porque acercarse a los
resultados en el área después de 20 años de pesas femeninas en el
continente no será fácil, pero tampoco imposible.
"Tenemos a un colectivo de preparadores que trabajamos de lunes a
sábado sin parar para darle una alegría a nuestro pueblo en los
próximos Juegos Panamericanos del 2010".
¿Estarán tus muchachitas en los Panamericanos de Río de Janeiro?
"Tenemos tres plazas aseguradas y estamos preparando a 7 atletas,
de matrícula, y 4 invitadas. De ellas solo tres irán a los Juegos y
queremos que sean las que mejores condiciones competitivas tengan.
¿Qué te comentó la familia cuándo dijiste que ibas a entrenar a
mujeres levantadoras de peso?
"Hubo total comprensión. Mi esposa es licenciada en Deportes en
la especialidad de judo; tengo un hijo que juega béisbol y ha sido
miembro del seleccionado nacional varias veces en su categoría, este
año será su primero como juvenil, y el otro de siete años está
igualmente vinculado al deporte.
"Ellos siempre me alentaron para que asumiera la tarea. Es un
reto, lo sé, pero cuento con el apoyo de mi familia, que es
fundamental para toda obra que uno de trace".