Hirovis y Riger, líderes anotadores
Coto Wong y Raúl López
(foto) Enviados especiales
cwong@granma.cip.cu
VALENCIA.—
Los elencos cubanos de polo acuático (f y m) conquistaron este
viernes las medallas de oro de los II Juegos del ALBA ante sus
homólogos venezolanos, para elevar a 39 las preseas doradas de la
delegación antillana en esta ciudad del norte-centro venezolano.
Sin mucha algarabía, los muchachos del director técnico cubano
Tino Eugellés mostraron desde el mismo primer tiempo sus intensiones
de revalidar su corona del 2005.
El camino hacia el oro discurrió entre jugadas bien fabricadas,
bolas servidas a su escopetero mayor Riger Jiménez —18 goles en todo
el torneo—, y una defensa bien estructurada alrededor del casi
imbatible cancerbero antillano, Emilio Oms.
"Todos estuvimos desconcertados en el tercer tiempo y nos dimos
cuenta de que lo habíamos perdido 3-4 con el pitazo final del
parcial, aunque la ventaja era amplia de 17-5", dijo Jiménez en uno
de los cambios realizados por su preparador.
Los tiempos fueron así: Cuba vs. Venezuela A: 8-0, 6-1, 3-4 y
5-3. La presea de bronce fue para Venezuela-B.
"Nos hacía falta esta medalla de oro", señaló Lisandra Frómeta,
capitana del elenco femenino, momentos después de la premiación en
la sede del Complejo de Piscina La Isabelica.
Su equipo llegó aquí precedido de la actuación en el Mundial de
Melbourne, donde no pudieron cumplir con las expectativas de
mantenerse entre las 12 primeras.
"Aquello fue duro y nos dejó a todas anonadadas", exclamó.
Este fue su primer torneo después de la jornada mundialista y
desde el primer partido las antillanas se propusieron, primero
reponerse, y segundo, conquistar la presea dorada.
En las dos vueltas clasificatorias vencieron sin dificultad para
llegar invictas este viernes a la final, que ganaron 16-5 ante
Venezuela A.
"Nos planteamos hacer nuestro juego, pero en el primer tiempo nos
ocurrió lo que nos pasa siempre: que comenzamos jugando al ritmo de
las contrarias".
Después del empate a dos goles no hubo más libertades. Las
cubanas —monarcas por primera vez; la anterior el Cuba-B, 2005—,
condujeron mejor el balón con destaque para la guardameta Mairelis
L. Zunzunegui y Olga Soler, en su función de poste, con disparos
espectaculares que pusieron de pie a los colaboradores cubanos de
Barrio Adentro Deportivo que presenciaron el encuentro. La pequeña
Hirovis Hernández, con 27 goles, resultó la máxima anotadora.
Puerto Rico se agenció el bronce, al vencer a Venezuela B, 12-10.