Una nueva variedad de pepino generada en los laboratorios del
Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT),
de Villa Clara, se cultiva con éxito en las tres provincias centrales
de Cuba.
Con un rendimiento medio de 18,8 toneladas por hectárea la INIVIT
P-2000 supera a las cosechadas tradicionalmente en un tonelaje por
encima de las seis, además de presentar un ciclo de maduración de 45
días, más corto que la media internacional, razones por las cuales la
prefieren los agricultores.
Elianet Ruiz, especialista del centro investigativo creador de la
nueva planta, explicó que entre las características que la hacen mejor
que el resto está que se puede sembrar tanto en invierno como en
verano, y es tolerante a las enfermedades que con más frecuencia
afectan los sembrados.
Productores encuestados afirman que exige similares requerimientos
de humedad y luz que las habitualmente empleadas, además se cultiva en
cualquier tipo de suelo de estructura suelta, bien drenado y con
suficiente materia orgánica.
Ruiz agregó que los campesinos de Cienfuegos, Villa Clara y Sancti
Spíritus laboran en la creación de bancos de semillas para garantizar
la estabilidad de las plantaciones y contribuir a su generalización a
partir del intercambio con labradores del resto del país, a los que el
INIVIT también les proporcionará las simientes.
Los cubanos tienen hábito de consumir el pepino como ensalada o
encurtido, actualmente las variantes tradicionales aplicadas en la
cosmetología de la Isla lo recomiendan como mascarillas faciales, en
tratamientos para aliviar el cansancio de los ojos y con el objetivo
de mitigar el efecto de picaduras de insectos.