WASHINGTON,
1 de mayo.— En un irrespetuoso acto injerencista, Estados Unidos y la
Unión Europea (UE) acordaron incluir una mención a Cuba en la
declaración política que se emitió al final de la cumbre bilateral que
se celebró en Washington.
Posteriormente, en rueda de prensa conjunta con la canciller
alemana y presidenta de turno de la UE, Angela Merkel, y el titular de
la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el inquilino de la
Casa Blanca, George W. Bush, dijo que en efecto ambas partes hablaron
"sobre Cuba y la importancia de que Cuba tenga una sociedad libre",
entre otros dislates.
Según EFE, la UE debate hace meses la posible modificación de su
actual política hacia la nación antillana, en la que Polonia y la
República Checa pretenden imponer un endurecimiento de la postura de
esa alianza supeditada a Washington.
El encuentro provocó enseguida manifestaciones de rechazo. El jefe
de Política Internacional de Izquierda Unida (IU), en España, Willy
Meyer, rechazó el objetivo de la cumbre, porque no exige a Washington
el respeto al derecho internacional y responsabilizó a la
administración Bush de graves violaciones a los derechos humanos y las
libertades fundamentales en Afganistán, Iraq, en la ilegal base
estadounidense en Guantánamo, la intensificación del bloqueo a Cuba y
los vuelos del terror de la CIA, señala PL.