Silvio y Pablo, íconos

Cosecha de éxitos de los trovadores en Santo Domingo y el Cono Sur

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

Cuatro décadas después de que plantaran la semilla de la Nueva Trova, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, con sus canciones, siguen desatando fervores en vastos sectores populares en América Latina y el Caribe, como acaba de evidenciarse ante la presencia de uno en Santo Domingo y el otro en el Cono Sur.

 

 Pablo Milanés.

 

Silvio entrevistado por el
periódico Diario Libre.

Después de emotivos encuentros con el público de Córdoba y Santa Fe, Pablo se despidió de los argentinos el lunes en la noche con un concierto en el teatro Gran Rex, de Buenos Aires. Uno de los asistentes, consultado por Granma, calificó la velada como "un acto de confirmación de los valores de su canto", al tener en cuenta cómo los más jóvenes admiran al cantautor y conocen sus temas. Pocas horas antes, había acompañado a las Madres de la Plaza de Mayo en el trigésimo aniversario de ese movimiento contra la impunidad y por la justicia, y en una rápida incursión por Uruguay, había sido investido como Huésped Ilustre de Montevideo.

En esta ciudad repercutieron las palabras dichas por el trovador en una entrevista al diario La República: "Los pueblos de América Latina están tomando en sus manos el sentido de la justicia, el sentido de gobernar. No se podía seguir aguantando la injusticia y no se podía seguir creyendo en los políticos convencionales".

A la misma hora en que Pablo provocaba un hondo impacto emocional en el público rioplatense, Silvio ofrecía en Santo Domingo un concierto memorable.

Apenas unas horas después de la presentación, Elvira Lora encabezaba del siguiente modo su crónica para Clave Digital: "Silvio, al pueblo trabajador devolvió a las masas la valentía de superar barreras, repeler los estigmas y elitismo para alcanzar la revolución soñada. Sí, esa anhelada por el trovador cubano la última noche de abril, víspera del Día de los Trabajadores, y que tomó forma en 22 canciones en el Estadio Quisqueya".

Desde su sitio en el escenario, Silvio pudo ver oleadas de banderas dominicanas y cubanas y decenas de retratos del Che, Fidel y Chávez. Más de 15 000 voces lo acompañaron en los versos de Unicornio y la trepidante fuerza de La maza. "Buenas noches Santo Domingo, damos un abrazo de Cuba a Santo Domingo", dijo el trovador al comenzar el concierto. Al final, casi al filo de la medianoche, le devolvieron el gesto con resonancias corales: "Silvio, querido, el pueblo está contigo".

 

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