Las abejas no desaparecen de los apiarios cubanos, pero existen
como influencia negativa los problemas climáticos, afirmó Arregui.
Un centro de producción de abejas reinas para La Habana fue creado
en San José, atendido por dos productores privados, y ello permitirá
aumentar la producción de las llamadas "monarcas". El otro similar,
ubicado en Bauta, sufrió mucho tras el paso del huracán Charley.
La abeja reina es capaz de poner 1 800 huevos diarios como
promedio, después de que son fecundadas. Cuando esa puesta disminuye,
lo cual ocurre como promedio al año y medio, hay que sustituirla para
mantener la estabilidad de las colmenas y la producción de miel.
El pasado año se alcanzaron 6 948 toneladas, un ligero aumento
después de las secuelas de los ciclones en el 2005, pero muy distante
de las potencialidades en este alimento exportable, pues en un año de
la década de los 80 se llegó a 10 000.
Remigio Reyes, administrador de la UBPC apícola Carlos J. Finlay,
en San José, y el productor de más alto rendimiento en La Habana,
señaló que el aumento vertical de las colmenas y el esmero en la
alimentación son las claves para un buen acopio de miel.