Un proyecto del
Centro de Investigaciones de Desarrollo de Estructuras y Materiales (CIDEM),
perteneciente a la Universidad Central de Las Villas, figura entre los
finalistas al Premio Mundial Hábitat auspiciado por Naciones Unidas
(ONU).
José Martirena, doctor en Ciencias y director del grupo Materiales
y Construcciones Sustentable del CIDEM, colectivo autor del trabajo
nominado, dijo a la AIN que el jurado recibió unas mil 200 propuestas
de todo el planeta.
El documento, presentado por los científicos, recoge la labor de
tres lustros y positivos resultados en la obtención de materiales de
construcción que no dañan la ecología y responden económicamente a la
necesidad de edificación de viviendas.
Entre los productos estudiados figura el cemento puzolánico,
antigua fórmula probada ahora con variados elementos naturales y
otros, derivados de desechos fabriles como la ceniza en la elaboración
de azúcar.
También trabajaron el ladrillo, con tecnología ahorradora de
energía y la madera, a partir del bambú, planta de rápida reproducción
y muchas ventajas.
Según Martirena, el CIDEM, perteneciente a la Facultad de
Construcciones, desarrolla proyectos en 22 municipios cubanos y
edificó unas dos mil viviendas en Nicaragua, República Dominicana
Honduras, Ecuador, Nigeria y Bangla Desh.
Los Premios Mundiales Hábitat comenzaron a otorgarse en 1985 con
una periodicidad anual para estimular las soluciones prácticas,
innovadoras y sostenibles a la carencia de domicilios.
El proyecto Arquitecto de la Comunidad, de Cuba obtuvo en 2002 el
galardón que, anualmente, el Día Mundial del Hábitat (primer lunes de
cada octubre) entregan la Fundación para la Construcción de Viviendas
Sociales y el programa de la ONU vinculado a los asentamientos humanos