Un uso extensivo de los calentadores solares de agua podría ahorrar
entre el tres y el siete por ciento de la energía eléctrica, que
actualmente destina Cuba a satisfacer esa necesidad.
Esa estrategia forma parte de la Revolución Energética, que desde
hace casi dos años desarrolla el país, con el objetivo de lograr mayor
eficiencia en la generación eléctrica y en el ahorro y aprovechamiento
de los recursos nacionales, incluidas las fuentes convencionales.
A tono con esa perspectiva, en la provincia de Santiago de Cuba
comenzó un levantamiento del potencial existente en las instituciones
con posibilidades para introducir esos medios, atendiendo a la
demanda, además de que no requieran de grandes inversiones en la fase
inicial.
Se concederá prioridad a las escuelas, círculos infantiles y otras
entidades de convivencia colectiva.
José A. Suárez, director del Centro de Investigaciones de Energía
Solar, dijo a la AIN que trabajadores sociales serán los encargados
con el diagnóstico, bajo la dirección de autoridades del gobierno y la
asesoría de investigadores.
Con vistas a impulsar ese programa, centros científicos, la
Universidad de Oriente y otras empresas avanzan en el diseño de
calentadores, que se ajusten a las condiciones de Cuba y garanticen la
continuidad del proyecto.
Esta aplicación de la energía térmica muestra resultados positivos
en el santiaguero Hotel Las Américas, donde ha reportado un alto
ahorro de combustible.
Como parte de la estrategia del país, en Pinar del Río se realizará
un ensayo con más de 200 calentadores solares fabricados en la
República Popular China, nación puntera en el mundo en la citada
tecnología.