En la Comisión de Energía y Minas del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO),
la senadora mexicana María de los Ángeles Moreno, secretaria de
comisiones de esa organización regional, afirmó que en su país el uso
del maíz blanco para la fabricación de etanol está comenzando a crear
afectaciones, sobre todo en los sectores de menores ingresos,
residentes en zonas rurales.
Para el doctor Francisco Sánchez Albovera, directivo de la CEPAL (Co-misión
Económica para América Latina y el Caribe), de Naciones Unidas, la
producción de biocombustibles no puede desarrollarse sin tener en
cuenta la seguridad alimentaria. Un debate sobre el tema, señaló,
llama a pensar en cuestiones elementales: ¿más energía para qué? y
¿para quiénes?, pues el asunto no puede verse separado del necesario
combate a la pobreza.
Según argumentó el diputado cubano José Antonio Díaz Duque, todavía
no están estudiados con profundidad los impactos ambientales del
proceso industrial de la producción de biocombustibles, especialmente
del etanol y su empleo a gran escala.
La idea de convertir los alimentos en combustibles, en lugar de
reducir los gastos de energía, dijo, es una gran tragedia en un
planeta donde abundan los hambrientos. Se necesita, subrayó, integrar
la producción de biocombustibles en las actividades agrícolas y
forestales comunes, con la contribución de las instituciones dedicadas
a los sectores de agricultura, silvicultura, energía, industria y
medio ambiente.
Otro asunto examinado fue el uso eficiente de la energía, el cual
consideraron como bien público, que no puede dejarse al libre manejo
del mercado. Los más perjudicados con el alza de los precios de la
electricidad, la venta de equipos altamente consumidores, pero de más
fácil adquisición, y la construcción de viviendas sin tener en cuenta
la racionalidad energética son los más pobres, ilustraron.
Este viernes también concluyeron los debates de la comisión de Asuntos
Laborales, Pre-visión Social y Jurídicos del PARLATINO, con sede
igualmente en el habanero Hotel Nacional. Sus análisis estuvieron
centrados en los problemas de los trabajadores emigrantes en la
región, el aumento de la precariedad del empleo femenino y la
desprotección de la que son víctimas numerosas personas con
discapacidades.