Con la llegada del presidente
nicaragüense, Daniel Ortega, se completó la lista de gobernantes,
vicemandatarios y ministros que asisten hoy en esta ciudad venezolana
a la V Cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Antes lo hicieron los presidentes Evo Morales (Bolivia) y René
Preval (Haití) y el vicepresidente cubano Carlos Lage, quienes
encabezarán junto con el mandatario venezolano, Hugo Chávez, la cita
del esquema de integración instaurado en diciembre de 2004.
También se encuentran en esta ciudad del noroccidente de Venezuela
los primeros ministros Denzil Douglas (San Vicente y Granadinas) y
Roosevelt Skerrit (Dominica) y los cancilleres de Cuba, Felipe Pérez
Roque, y de Ecuador, María Fernanda Espinosa.
En declaraciones a la prensa a su llegada al hotel Las Trinitarias,
sede del foro presidencial, Ortega sostuvo que hay que profundizar
este proyecto, "la única alternativa que tiene el pueblo para salir de
la miseria".
Dijo que nos reunimos aquí para reflexionar y evaluar como va
marchando el mecanismo y sostuvo que sólo con la unidad es posible la
soberanía plena.
El ALBA es la única alternativa que le da la posibilidad al pueblo
de avanzar con una concepción de comercio justo, de solidaridad y de
que se tomen en cuenta las asimetrías, añadió.
Nicaragua es el país de más reciente incorporación al ALBA,
iniciativa establecida por Cuba y Venezuela y a la cual poco después
se incorporó Bolivia.
La cita de Barquisimeto debe diseñar planes estratégicos en grandes
áreas de desarrollo, según explicó el canciller venezolano, Nicolás
Maduro, quien destacó el papel de la solidaridad como el instrumento
más fuerte de los pueblos latinoamericanos para seguir adelante.
El ALBA nació como una fórmula de resistencia para denunciar los
falsos paradigmas de que impulsaba el ahora fracasado proyecto de Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y hoy da vida a los afanes
integracionistas en América Latina y el Caribe, dijo el ministro.
Asimismo, indicó que la actual Cumbre establecerá una articulación
permanente de los programas del ALBA con los movimientos sociales
integrados por jóvenes, trabajadores, estudiantes, intelectuales,
artistas y todos los sectores de los países de la región.
"El ALBA es superior a todos los demás esquemas de integración
porque tiene la capacidad de poner al ser humano en el centro y de
consolidar la soberanía política", precisó.