TALLIN, 27 de abril.— Un muerto, 44 heridos y más de 300 detenidos fue
el saldo de la represión policial contra activistas, en su mayoría
jóvenes, que protestaban hoy aquí por el desmontaje del monumento al
Soldado Libertador.
Armados con garrotes, escudos y con el empleo de gases lacrimógenos
y granadas de fogueo, la policía estonia arremetió contra la masa
humana que protestaba.
Mientras los enfrentamientos tenían lugar ya en horas de la
madrugada, las autoridades aprovecharon la nocturnidad para
desmantelar el complejo escultórico dedicado a los caídos en 1944,
durante la liberación de Tallin de los ocupantes nazis por el Ejército
Rojo.
Una reunión extraordinaria del Gobierno y la Comisión de Crisis
realizada en las primeras horas de hoy acordó retirar del centro de
esta capital la escultura de bronce y reubicarla en el cementerio
militar de Siselin, informó el Primer Canal de televisión.
Esta noticia exacerbó los ánimos de cientos de jóvenes que desde
horas tempranas, expresaban su inconformidad frente a la valla
levantada en torno al pequeño jardín donde se encuentra el túmulo.
"Dejen el monumento en paz y paren la reescritura de la historia",
gritaban miles de jóvenes que marcharon por la avenida Parnu hasta
situarse a unos 100 metros del complejo desmantelado por el Gobierno
del primer ministro, Andrés Ansip.