Con gritos de "¡Gusano!" y "¡Asesino!", el agente de la CIA Frank
Calzon fue recibido el martes 24 en Berlín a su llegada al show que
preparó el Departamento de Estado para manipular a la opinión pública
europea en contra de Cuba.
Después de varias denuncias en la prensa por estar enteramente
financiado por Washington y manipulado por la CIA, el evento,
anunciado anteriormente como una respetable cumbre europea sobre el
futuro de la Isla, se desplomó.
Los pocos participantes que quedaron inscritos en el reducido
programa son esencialmente los habituales contratistas del aparato de
propaganda norteamericano, entre los cuales está el redondo secretario
vitalicio del Center for a Free Cuba.
Pomposamente titulada Democracia en Cuba: Buscando Iniciativas
Comunes, la conferencia anticubana de Berlín fue recortada a la mitad
del tiempo previsto, por falta de inscripciones y de ponentes.
Los que quedaron tuvieron la mala sorpresa de verse recibidos en la
entrada del edificio de la derechista Fundación Konrad Adenauer por un
centenar de manifestantes solidarios con la Isla, con decenas de
afiches denunciando, entre otras cosas, al propio Calzón y su socio
terrorista Carlos Alberto Montaner.
Como elocuente expresión de lo ridículo en esta asamblea de
nostálgicos del batistato, en un momento de delirio colectivo, el
moderador calificó a Montaner como el "más grande escritor de las
letras cubanas".
Una falta de tacto que ofendió a muchos, entre ellos, al ministro
aleman de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, quien pronto
negó tener intención alguna de estar presente en tal circo.
Los pocos que no estaban identificados con el habitual circo,
decepcionaron a los agentes del "anticastrismo" miamense, al asegurar
que el bloqueo era un fracaso y que era ilusionarse, de parte de
Estados Unidos, prever un eventual final de la Revolución cubana.
El comisionado alemán de los Derechos Humanos, Günter Nooke (CDU),
del cual los organizadores esperaban una declaración anticubana,
aseguró que la Revolución se veía "robusta" y que ningún cambio era
previsible en el actual contexto, añadiendo que los votos en la ONU
sobre el bloqueo demostraban claramente que Cuba no se encontraba
aislada.
Se ha sucedido en la tribuna la acostumbrada brocheta de los "ex":
el ex presidente checo Václav Havel, el ex presidente polaco Lech
Walesa, el ex mandatario uruguayo Luis Alberto Lacalle, y el "ex"
líder albanés Rexhep Meidani, todos conocidos por su servilismo
visceral frente al imperio y su anticomunismo enfermizo. El "ex" Aznar,
apurado, pasó por Berlín el día anterior y dejó una cinta de video.