— La crisis de la política estadounidense en Iraq mantiene hoy su
protagonismo con divergencias entre la Casa Blanca y el Congreso,
entre los militares y ex funcionarios que critican la política
gubernamental.
La víspera el Congreso aprobó una propuesta que el presidente
George W. Bush vetará para evitar que se convierta en ley un
calendario que fija plazos para la salida de las tropas de la nación
árabe.
En un desafío sin precedentes en los seis años de gobierno de Bush,
tanto la Cámara como el Senado, ratificaron su posición obligar un
veto de la iniciativa que concedería 124 mil millones de dólares de
fondos de guerra.
Sin embargo, esa no es la preocupación del mandatario. El veto será
motivado por el calendario para la repatriación de las unidades.
Al enfrenamiento Congreso-Ejecutivo, se une hoy la ruptura del
silencio por parte del ex director de la CIA, George Tenet, quien
descargó severas críticas contra el gobierno.
El ex capo de los espías sostiene en un libro con sus memorias que
en la Casa Blanca no hubo un debate serio antes de lanzar la invasión
contra la nación del Golfo Pérsico.
Tenet sostuvo que fue un chivo expiatorio del gobierno cuando se
demostró la falsedad de los argumentos de que Iraq era una amenaza
para Estados unidos por tener armas de destrucción masiva.
Por otra parte, el teniente coronel Paul Yingling, un veterano en
la contienda del Golfo, culpó al cuerpo de generales del Ejército
estadounidense por la mala conducción de la guerra y haber engañado al
Congreso.
Yingling, subcomandante del Tercer Regimiento de Caballería
Blindada del Ejército, lanzó su crítica en un artículo que publicó la
revista Armed Forces Journal.
"Por segunda vez en una generación Estados Unidos encara la
posibilidad de derrota a manos de una insurgencia", precisó el militar
con una amplia hoja de servicios en Iraq.
La sombra de Vietnam salió a relucir. "En abril de 1975, Estados
Unidos abandonó a sus aliados a su destino en manos de los comunistas
de Vietnam del Norte", planteó el uniformado.
La crisis en Iraq, calificada de "condición grave y en deterioro",
puede ser el preludio a una confrontación regional aún más amplia y
destructiva que Vietnam, aseguró.
Asimismo manifestó que los generales del Pentágono no dieron al
Congreso una evaluación certera de las condiciones de seguridad en la
nación árabe.
Mientras tanto, entre los estadounidenses crece el sentimiento de
que la guerra de Iraq no puede seguir en manos absolutas de la
Administración Bush, reseñan medios de prensa.
El jueves los candidatos a la nominación demócrata para los
comicios de 2008 anticiparon que harán que ese sea un tema central de
su mensaje a los electores y ratificaron su intención de poner fin al
conflicto.