Con la muerte hoy de un soldado
durante un ataque de la resistencia aumentaron a 145 los militares
británicos fallecidos en Iraq, informó el Ministerio de Defensa en
esta capital.
El efectivo pereció poco después de ser alcanzado por disparos de
la insurgencia durante una patrulla en la sureña ciudad de Basora.
De acuerdo con el parte, el militar, cuya identidad aún no se ha
revelado, pertenecía al II Batallón del Regimiento del Duque de
Lancaster.
En menos de una semana esa es la tercera baja mortal inglesa en el
estado árabe, donde este mes ha resultado ser el más mortífero para
las tropas británicas desde que lo invadieron y ocuparon, junto con
Estados Unidos, hace cuatro años.
Otros dos miembros del batallón The Queen s Royal Lancers perdieron
la vida el jueves pasado, cuando un explosivo de fabricación casera
alcanzó el carro blindado en que se trasladaban en la provincia de
Maysan, sureste iraquí.
En Basora radica la mayoría de los más de siete mil uniformados que
Londres mantiene destacados en territorio iraquí a pesar de las
constantes peticiones de retirada de las tropas de los familiares de
los soldados y organizaciones opositoras a la guerra.
Debido a las presiones, registradas también en el parlamento, el
primer ministro británico, Tony Blair, prometió disminuir este año a
cinco mil hombres la presencia en ese país.
Precisamente, a la invasión y ocupación de Iraq con falsos
argumentos y escándalos políticos debe Blair la caída de su
popularidad y la del gubernamental Partido Laborista.
Las últimas encuestas de opinión publicadas por la prensa revelan
la preferencia del electorado por el opositor Partido Conservador y su
líder, David Cameron, por delante del primer ministro y su
organización.