— El presidente George W. Bush redobló hoy sus críticas al Congreso y
señaló que los demócratas yerran al intentar administrar la guerra en
Iraq desde Washington.
Bush esgrimió nuevamente la amenaza de veto contra las propuestas
demócratas y calificó de artificial el plan de sus opositores
políticos para la salida de las tropas norteamericanas del país árabe.
El gobernante republicano conversó con reporteros después de un
encuentro con el general David Petraeus, jefe de las unidades del
Pentágono en la nación oeste-asiática.
Petraeus viajó a Washington para actualizar al Congreso sobre las
condiciones del ejército de este país desplegado en Iraq, donde en
cuatro años murieron más de tres mil 300 soldados estadounidenses.
Según Bush, las iniciativas demócratas para el repliegue castrense
ayudarían a la insurgencia iraquí y perjudicarían la moral de las
tropas enviadas por la Casa Blanca.
Por consiguiente, rechazaré fuertemente un itinerario artificial de
retirada. Los políticos de Washington deben dejar que los hombres de
uniforme hagan su trabajo, comentó el mandatario.
Dos versiones (del Senado y la Cámara de Representantes), que
condicionan la entrega de 90 mil millones de dólares para la guerra al
retiro de los efectivos en 2008, deben ser cotejadas aún por un comité
conciliador bipartidista.
De acuerdo con una fuente del diario USA Today, la fórmula final
será presentada a Bush el próximo viernes. Si el Jefe de Estado aplica
entonces el veto, las cámaras parlamentarias tendrán que discutir una
modificación de la factura.