— Vietnamitas y cubanos fustigaron hoy enérgicamente en Ciudad Ho Chi
Minh la decisión del gobierno norteamericano de liberar al terrorista
Luis Posada Carriles, culpable confeso de numerosos crímenes.
Entre sus acciones de terror, Posada Carriles es autor intelectual,
junto a Orlando Bosch quien también camina libre por las calles de
Miami, de la voladura en pleno vuelo de un avión cubano con 73
personas a bordo.
Reunidos en el Museo de Vestigios de la Guerra de esa sureña urbe,
los participantes en el acto denunciaron al mismo tiempo la doble
moral de Washington de mantener, en cambio, arbitrariamente
encarcelados a
cinco antiterroristas cubanos.
En la solidaria cita se hicieron públicas sendas cartas escritas
por
Antonio Guerrero y
Ramón Labañino, dos de los Cinco, como se les conoce
internacionalmente, en respuesta a una misiva de solidaridad que les
enviara la veterana combatiente Ho Thi Minh Nguyet.
También se develó un retrato del legendario líder Ho Chi Minh que "Tony"
Guerrero pintó en su celda con lápices de colores en un gesto de
hermandad con el pueblo vietnamita, y que igualmente envió a Nguyet.
Misivas y retrato fueron remitidos en nombre de sus otros
compañeros —todos están separados en cinco diferentes penitenciarias—
y de sus familiares.
Los otros tres encarcelados son
Fernando González,
Gerardo Hernández y
René González.
"Con sólo saber que a nuestro lado están los hermanos vietnamitas,
en la misma trinchera, se llena de fuerzas nuestro pecho y se reafirma
nuestra convicción en la victoria", recalca "Tony" Guerrero en su
escrito.
Recuerda, además, las excelentes relaciones que entabló con jóvenes
vietnamitas, compañeros de estudios en el Instituto de Aviación Civil
de Kiev, antigua Unión Soviética.
"Era una amistad muy especial, basada en igualdad de principios, de
gran respeto y cariño mutuo", señala.
"Así fue, es y será la amistad entre nuestros pueblos, distantes
geográficamente, pero cercanos y hermanados en la indispensable
batalla por un mundo mejor, de justicia, paz y solidaridad", acentúa.
Por su parte, Labañino le expresa a Nguyet sentirse profundamente
emocionado y honrado por su muestra de solidaridad.
En la lucha contra la feroz invasión norteamericana, Nguyet sufrió
en carne propia injusta y tortuosa prisión en la otrora cárcel que
operaban las tropas ocupantes en Con Dao, en el sur de Vietnam.
Por su firme resistencia ante las torturas y abusos, Nguyet se
convirtió en un símbolo de lucha y convicción en la victoria para sus
compatriotas.
"Usted es para todos nosotros un ejemplo e inspiración en la
batalla diaria desde las mismas entrañas del imperio por defender la
independencia y soberanía de nuestros pueblos y la conquista de ese
futuro mejor que tanto necesita la humanidad", subraya Labañino.
En el acto, Nguyet expresó su firme condena a la liberación del
terrorista Luis Posada Carriles, y exigió la liberación de los Cinco.
Aseveró sentirse conmovida por las respuestas recibidas a su carta,
y reafirmó que vietnamitas y cubanos estarán hermanados en todas las
batallas por las causas más justas del mundo.