— Al menos siete policías murieron hoy durante dos explosiones
dinamiteras registradas al paso de vehículos militares en las
provincias sureñas afganas de Nuristán y Kabul, informaron portavoces
del Ministerio del Interior capitalino.
Según las fuentes, en el primer incidente el estallido de una bomba
colocada en la carretera y manejada por control remoto destruyó un
automóvil donde viajaban cinco funcionarios de la seguridad de
Nuristán.
Otro artefacto similar detonó al cruce de una patrulla de la
policía por el distrito de Shamalzai, en Zabul, que ocasionó dos
muertos y cinco heridos entre los uniformados.
Los ataques dinamiteros siguen a los perpetrados la víspera en las
provincias de Laghaman y Khost que ocasionaron 11 muertos, incluidos
cuatro agentes de la seguridad.
También, al descubrimiento de un cargamento de explosivos por la
policía en la ciudad afgana de Jalalabad, al este de esta capital.
De acuerdo con portavoces del Ministerio del Interior, la carga
explosiva se encontraba oculta en un vehículo aparcado en la carretera
que enlaza a Jalalabad y Kabul.
Según la fuente, durante la operación se arrestó a un sospechoso y
acordonó la zona, cercana a la populosa capital afgana, escenario de
varios atentados con bombas desde principios de año.
Precisamente, un atacante suicida estalló la dinamita que portaba
atada a su cuerpo la víspera en una tienda de teléfonos móviles de un
concurrido mercado en el centro de la ciudad de Khost, capital de la
provincia sureña homónima.
"La policía localizó a un atacante suicida, quien comenzó a correr
y antes de que lo capturaran se inmoló, lo que provocó la muerte de
siete personas y causó a varias heridas, incluidos uniformados",
precisaron los voceros.
En otro suceso, una bomba colocada en un camino estalló en la
provincia sureña de Laghman, con saldo de cuatro funcionarios de
seguridad muertos que viajaban en un auto, informó la policía.
El explosivo, detonado a distancia, mató a dos miembros del
servicio de inteligencia, un soldado y el chofer del auto en Mehtar
Lam, capital provincial, señaló el general Abdul Karim, jefe de la
policía de Laghman.
Más de cuatro mil personas, en su mayoría civiles, perdieron la
vida en el 2006 en este país islámico centroasiático. Desde enero
último se registran más de 500 muertos, entre ellos 37 soldados de
Estados Unidos y la OTAN.