— La liberación de Luis Posada Carriles constituye una prueba del
doble rasero del gobierno estadounidense en materia de enfrentamiento
al terrorismo, dijo hoy el general venezolano Alberto Muller, jefe del
Estado mayor presidencial.
Muller explicó en el programa televisivo En Confianza que se trata
de un buen comportamiento del amo ante un servidor fiel, quien ha sido
durante décadas miembro de la Agencia Central de Inteligencia (CIA),
como prueban documentos desclasificados.
Resulta inconcebible, apuntó, que el gobierno norteamericano exija
el combate contra el terrorismo y que en nombre de esa política invada
territorios como actualmente lo hace en Iraq, sin embargo abrigue y
proteja a consumados criminales.
Posada Carriles es especialmente protegido por el clan que gobierna
en Estados Unidos, por los más oscuros intereses del Pentágono y la
CIA, señaló.
¿Por qué protegen a ese terrorista?, pues sencillamente porque
ejecutan acciones de esa índole, al punto que dicho Gobierno no aceptó
el Estatuto de Roma de 1998, que dio origen al Tribunal Penal
Internacional para condenar todo acto de lesa humanidad, acotó.
Muller recordó que tampoco Estados Unidos ha cumplido el convenio
de extradición firmado con Venezuela, pues reiteradamente se le ha
solicitado la entrega de este criminal, autor intelectual del sabotaje
contra una nave de Cubana de Aviación en 1976.
Ha quedado al desnudo la doble moral del Gobierno estadounidense en
materia de terrorismo, pues es cómplice de Posada Carriles, lo ha
protegido y hoy ha garantizado su libertad, burlándose de la legalidad
internacional, puntualizó.
El presidente Hugo Chávez pidió la víspera a la Organización de
Naciones Unidas (ONU) intervenir en este caso, tras la liberación, por
parte del gobierno de Estados Unidos, del confeso culpable de decenas
de crímenes en Venezuela y Centroamérica.
Chávez reiteró, durante el programa radiotelevisivo Aló Presidente,
su repudio ante tal decisión, la cual calificó de bochornosa.
El jefe del Estado venezolano dijo que seguirá levantando su voz
contra la protección que el gobierno de (George W.) Bush le sigue
dando al padre de todos los terroristas de todos los tiempos en el
continente americano.
Exigió nuevamente la extradición del criminal de origen cubano,
prófugo de la justicia venezolana desde 1985, e insistió en la
necesidad de continuar el juicio en su contra por la muerte de las 73
personas, fallecidas por la voladura de un avión cubano en 1976.
Pide Chávez intervención de la ONU en caso Posada Carriles