La abundancia de biomasa, la relativa fuerza de los vientos y las
intensas radiaciones solares le permiten a la provincia cubana de Las
Tunas extraer de esas fuentes renovables la tercera parte de la
energía que utiliza.
El ingeniero Manuel Díaz Piñón, del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente en el territorio, dijo a la AIN que el uso
de residuos agrícolas y fabriles, leña, carbón vegetal, excretas
vacunas, molinos de viento, paneles solares y la tracción animal
sustituye 85 mil 350 toneladas de petróleo.
Con una economía basada, fundamentalmente, en la producción de
azúcar y sus derivados, la ganadería y el cultivo de viandas y
hortalizas, Las Tunas, situada a 670 kilómetros al este de La Habana,
es de las provincias del país menos dependientes de los costosos y
contaminantes hidrocarburos.
Sin embargo, por carecer de financiamiento y tecnologías, y a causa
de erróneas prácticas y concepciones, los tuneros no aprovechan
adecuadamente esas potencialidades en beneficio del desarrollo
sustentable del país, y aún siguen malgastando gasolina y otros
combustibles fósiles.
A fin de ahorrar electricidad y divisas, proteger la salud
ambiental y elevar la calidad de vida de las personas, desde 2005 Cuba
lleva a cabo una revolución energética sin igual en el mundo, entre
cuyos pilares figura la eficiente utilización de las fuentes
renovables que brinda la naturaleza