La primera Iglesia Presbiteriana Reformada de La Habana, en la
capital de La Isla, opta junto a un grupo de obras del país, por el
Premio Nacional de conservación de monumentos que será entregado este
miércoles.
Ese edificio radica en la calle Salud número 222 entre Campanario y
Lealtad, Centro Habana, y se trata de un templo, inaugurado en 1906,
lo que lo convierte en la más antigua instalación sacra protestante en
la capital cubana.
De estilo nórdico se trata de una copia de un templo escocés, con
innegables valores arquitectónicos, una de las primeras construcciones
donde se empleó por primera vez en Cuba el hormigón armado.
A este santuario se asocian diversos eventos de importancia, no
sólo para los cristianos protestantes o evangélicos, sino también para
la historia nacional en general.
Allí sesionó la primera Escuela e Iglesia China en el país, y en
sus recintos se desarrollaron actividades revolucionarias del doctor
Faustino Pérez, posteriormente Comandante de la Revolución.
Además, en su torre fue ocultada una de las primeras plantas
transmisoras de Radio Rebelde.
En 1995 se le realizó una restauración general al templo, cuya
depauperación era evidente, especialmente se trabajó la carpintería,
techos, pisos y elementos decorativos, y los sistemas eléctricos y
sanitarios.
También se reparó la torre, el altar y los bancos. Con
posterioridad se ha seguido una política de conservación que no sólo
se concentra en los aspectos puramente técnicos, como el de mantener
en buen estado la pintura, la carpintería y el mobiliario.
Esa acción se dirige, además, a la integración del hermoso edificio
a las diversas actividades comunitarias de su entorno social