El show inconcluso

DEISY FRANCIS MEXIDOR
Francis_mexidor@granma.cip.cu

El fabricado show judicial en torno al terrorista Luis Posada Carriles cumplió un nuevo capítulo al revertir un tribunal de apelaciones la orden de la jueza Kathleen Cardone de otorgarle libertad bajo fianza hasta el 11 de mayo próximo, cuando comenzará el juicio por cargos de fraude migratorio.

El huésped incómodo para la administración de George W. Bush, debe permanecer callado, porque es un hombre que sabe demasiado. ¿Cómo lograrlo?, cediendo a las presiones del sector más reaccionario del exilio cubano americano y sus grupos terroristas asentados en Miami, ampliamente representados en la audiencia de El Paso, donde la Cardone manifestó cierta "química", según afirmó luego a una radio de Miami, el señor Arturo Hernández, abogado de Posada.

Ernesto Díaz Rodríguez, cabecilla de la organización terrorista Alpha 66, uno de los asistentes a la vista, anticipó la sentencia: "tal vez muy pronto nos den la alegría". En efecto: la Jueza dispuso la libertad condicional, ante la falta de gestión del gobierno para acusar a semejante individuo como asesino en serie en el hemisferio occidental. La maniobra estuvo a punto de consumarse como parte de las vergonzosas componendas para sacarlo a la calle.

La esencia de lo que está por venir fue develada por Fidel en su reciente artículo: "el gobierno de EE.UU. y sus instituciones más representativas decidieron de antemano la libertad del monstruo".

"Hablar de libertad condicional es inaceptable, indigno", opinó por su parte a Granma Camilo Rojo, hijo de una de las víctimas del sabotaje a la aeronave de Cubana de Aviación. "¿Cómo admitir que 30 años después del crimen que costó la vida a mi padre, los familiares, que esperamos justicia, escuchemos esto de una Jueza? ¿Quién nos garantiza que comparecerá al juicio el 11 de mayo?", preguntó, teniendo en cuenta que Posada es experto en encontrar escondites, más en EE.UU., donde están sus mentores y principal soporte.

Como el mismo terrorista ha sostenido, "la CIA me lo enseñó todo", y una de las cosas que aprendió muy bien, además de poner bombas y matar, fue a mentir con la mayor llaneza. Esta no es la primera vez que utiliza la ilegalidad para entrar o salir de un país. Ni es la primera vez que se fuga, como lo hizo de una prisión de Venezuela, en 1985.

Documentos desclasificados evidencian que Carriles ha vivido durante años en distintas naciones —Centroamérica ha sido su hábitat natural— donde ha permanecido de manera ilegal, con falsa identidad. Utilizó, para sus actividades encubiertas, alias como Ramón Medina, Ignacio Medina, Juan Ramón Medina, Ramón Medina Rodríguez, José Ramón Medina, Rivas López, Juan José Rivas, Juan José Rivas López, Julio César Dumas y Franco Rodríguez Mena.

Ojo: en mayo del 2005 refirió en conferencia de prensa que si no podía quedarse en Estados Unidos, se fugaba, mientras su compinche Santiago Álvarez, uno de los que lo ayudó a ingresar ilegalmente al país en el buque Santrina, ya le tenía reservado un pasaporte falso.

Luis Posada Carriles jamás ha negado su estirpe terrorista. El 7 de octubre del 2006, un día después de cumplirse el trigésimo aniversario del horrendo crimen de Barbados, declaró en tono desafiante a otra emisora de Miami que no se arrepentía de nada de lo que había hecho. En su libro que pretende ser autobiográfico Los Caminos del Guerrero, refrenda su execrable hoja de servicios a la CIA y al gobierno de EE.UU.

Para el doctor José Méndez Méndez, estudioso del Centro de Investigaciones de la Seguridad del Estado, no sería extraño que ocurra "lo que pasa siempre: anuncian varios cargos, luego entran en arreglos y al final el supuesto acusado sale a la calle o le dan casa por cárcel". Y apuntó que podría repetirse el ciclo de 1989, cuando a Orlando Bosch, considerado un individuo peligroso e inaceptable para Estados Unidos, George Bush padre le otorgó un escandaloso indulto".

¿Cómo reaccionaría el pueblo norteamericano si supiera que Osama bin Laden estuviese preso, recibiera libertad bajo fianza, y que comparecería ante un juez únicamente por cargos de falso testimonio?

Entre Bin Laden, buscado por ser el presunto autor de los terribles atentados a las Torres Gemelas, Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, existe un hilo conductor, los tres fueron engendrados, entrenados y dirigidos por la CIA en el arte de matar.

Pero en cuestiones de terrorismo y terroristas la administración estadounidense tiene una doble vara de medir, tan es así que hoy los Cinco cubanos que, aun a riesgo de sus vidas, penetraron organizaciones criminales asentadas en Miami y neutralizaron sus planes, continúan confinados en penitenciarías federales expuestos a innegables maltratos, al tiempo que se cuece la manera de facilitarle a Posada el camino hacia la anunciada impunidad.

 

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