Los 12 países suramericanos inician
hoy un proceso de búsqueda de mecanismos para conformar una alianza
estratégica que, en opinión de Venezuela, debe garantizar las fuentes
energéticas a la región al menos por un siglo.
La Primera Cumbre Energética Suramericana, hoy y mañana en Isla
Margarita, en el caribe venezolano, busca en opinión del ministro de
Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, la unidad en la
fraternidad y complementariedad, más allá de acuerdos comerciales.
"Si podemos utilizar el petróleo para que la realidad cambie lo
vamos a hacer" expresó Ramírez la víspera en declaraciones a
reporteros en Porlamar, sede la Cumbre, al aludir al contenido social
de la propuesta integracionista.
Este enfoque contradice análisis previos que atribuyeron a la
reunión como centro las presuntas discrepancias de las posiciones de
Brasil y Venezuela sobre el etanol sacado de la caña de azúcar para
ser utilizado como combustible.
El presidente Hugo Chávez ha planteado la utilización de etanol
para sustituir componentes contaminantes de la gasolina, en proporción
de 10 a 15 por ciento, pero considera absurdo producir alimentos para
cubrir todos los requerimientos actuales de combustibles.
El presidente venezolano adelantó que su país no tiene el tema del
etanol en la agenda de la Cumbre, pero será abordado si se plantea
sobre todo con el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.
Según su criterio es diferente la propuesta de Lula a la del
presidente estadounidense, George W. Bush, quien pretende utilizar
millones de hectáreas de maíz, soya, caña de azúcar y hasta árboles
para producir combustible.
"Nosotros -ha dicho el mandatario venezolano- tenemos aquí un
proyecto con el etanol, el necesario para oxigenar nuestra gasolina y
eliminar el tetraetilo de plomo, que es muy contaminante. Esa es una
cosa muy distinta a lo que plantea el presidente de Estados Unidos".
De acuerdo con los adelantos, Venezuela presentará a la Cumbre
Energética Suramericana una propuesta contraria a la estadounidense,
con un peso importante para la utilización del gas natural.
Al respecto Chávez recordó que sumadas las reservas de gas de
Bolivia y de Venezuela constituyen la más grande del mundo (60 por
ciento del gas del continente americano).
Ello sumado a las enormes reservas venezolanas de petróleo que
serían las mayores del mundo al concluir el proceso actual de
certificación, podrían asegurar gas y petróleo a Suramérica durante un
siglo como mínimo.
Paralelamente, según ese enfoque, debe irse trabajando en un
esfuerzo científico y de investigación tecnológica para elaborar un
modelo energético racional, ante la perspectiva de agotamiento del
petróleo.