Jóvenes
esgrimistas de la Escuela de Superación y Perfeccionamiento Atlético (ESPA)
de la provincia de Camagüey, en el centro-este de Cuba, condenaron las
maniobras del gobierno de los Estados Unidos para liberar al
terrorista Luis Posada Carriles.
El centro educacional, el cual ostenta el nombre de Inés Luaces,
una de las floretistas víctimas del atentado preparado por Posada
Carriles contra un avión civil cubano frente a las costas de Barbados
en 1976, reunió a los estudiantes para expresar apoyo a la denuncia de
Cuba sobre la posible excarcelación del criminal.
Eneisys Calis Sánchez, entrenadora principal de la actual selección
juvenil camagüeyana, expresó que "es muy triste tanta injusticia y
parece que ese asesino nunca va a pagar por todo el daño hecho a
decenas de familias cubanas".
Inés Luaces, junto a la también local Milagros Peláez, integraban
el equipo juvenil de esgrima que en aquella ocasión ganó todos los
títulos en un certamen regional en Caracas, Venezuela, y viajaban de
regreso a Cuba en la aeronave siniestrada, en la cual iban otras 71
personas.
Rosa Vázquez, capitana de la especialidad de espada, también
condena al asesino Posada Carriles al afirmar que "resulta
contradictorio todo lo que hacen con sus leyes la administración de
Estados Unidos".
Otro de los atletas, Ángel Olivera, cuenta con casi la misma edad
que tenían de muchas de las víctimas del avión de Barbados, y se
pregunta "¿Cuántas madres y cuántas familias sufren con la pérdida de
sus seres queridos por acciones como la de Barbados a manos de
terroristas como Posada?"
"Eran jóvenes igual que nosotros, podríamos ser nosotros mismos.
Posada Carriles tronchó toda una generación de esgrimistas".