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Señores del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, chao con
ustedes, sentenció el ministro de Finanzas de Venezuela, Rodrigo
Cabezas, al confirmar que su país canceló totalmente su deuda con esos
organismos financieros.
Cabezas ofreció detalles a la prensa este sábado de la noticia
anticipada la víspera por el presidente Hugo Chávez y dijo que este
acto de soberanía concluía una etapa de relaciones de subordinación al
capitalismo salvaje.
Cerramos un ciclo histórico de endeudamiento con el FMI y el Banco
Mundial (BM) que comenzó en 1989 el ex presidente Carlos Andrés Pérez
al firmar un acuerdo de ajuste macroeconómico, causante del Caracazo
(rebelión popular en febrero de ese año), recordó Cabezas.
Precisó que la deuda firmada en esa ocasión con el FMI ascendió a
mil 500 millones de dólares, cifra elevada en 1996 por el segundo
gobierno de Rafael Caldera hasta los tres mil 300 millones.
La receta fondomonetarista representó una experiencia nefasta que
permanece en la memoria de los venezolanos, quienes sufrieron las
consecuencia de la inflación (alcanzó el récord de 103 por ciento) y
la recesión económica, apuntó el titular de la cartera financista.
Cuando Chávez ganó la primera elección presidencial a fines de
1998´, Venezuela tenía una deuda de mil 236 millones con el BM, indicó
Cabezas.
Con la ascensión del nuevo gobierno en febrero de 1999 se tomó la
decisión de no volver a negociar ningún otro crédito, al considerarlos
leoninos, manifestación del capitalismo salvaje, rememoró.
Gracias Dios ni los venezolanos de hoy ni los niños por nacer
tenemos ya un solo centavo de deuda con esos organismos
internacionales, que sabemos dominados por los halcones
estadounidenses, comentó Cabezas, quien está al frente de la cartera
de Finanzas desde enero de este año.
Este paso dado por Venezuela es un ejemplo para América Latina, y
lo decimos con total sentido de la solidaridad, apuntó.
Ahora vamos a instalar las instituciones que requieren nuestros
pueblos para financiar sus proyectos de desarrollo, agregó.
No hay nada que temer, porque avanzamos en el Banco del Sur, una
entidad financiera profesional y técnicamente apta para preservar
nuestras riquezas y utilizar los recursos financieros de la región en
su propio desarrollo, señaló.
Estamos demostrando al mundo que es posible sostener crecimiento
económico con programas sociales sin aplicar la receta diabólica del
FMI, la cual sembró de pobreza y endeudó a América Latina en los años
80 y 90 del pasado siglo, puntualizó Cabezas.
Venezuela lleva cuatro años de crecimiento económico sostenido, un
logro inédito en los últimos 26 años y trabaja para rebajar la
inflación a un sólo dígito en 2008.
Hemos roto cadenas de más de un cuarto de siglo, gracias a la
férrea voluntad política de quien dirige este proyecto de gobierno,
dijo en referencia a la línea fijada por el jefe de estado venezolano.
En Venezuela trabajamos por el sueño de tener un país de inversión
al término de la próxima década, sostuvo el ministro de Finanzas.
Al respecto indicó que la deuda actual es del 23 por ciento del
Producto Interno Bruto y la aspiración es llevarla hasta el 17 por
ciento.