Wolfowitz: la corrupción lo atrapó

Joaquín Rivery Tur
rivery@granma.cip.cu

En los momentos en que la economía mundial tropieza inestable, el director de una de sus máximas instituciones acaba de ser atrapado en un acto de corrupción, una de las acusaciones que los desarrollados hacen constantemente al Tercer Mundo.

Paul Wolfowitz, promotor de la guerra contra Iraq cuando estaba en el Pentágono, y que recibió de premio el manejo del Banco Mundial (BM) de manos de su socio Bush después que el mundo clamara contra él y su belicismo, cayó fácilmente en la trampa de meter la mano donde había una ratonera.

El nuevo jefe logró un buen puesto en el Departamento de Estado para su compañera sentimental Shaha Ali Riza, pero manteniéndola en la nómina del Banco (algo usual), con el rasgo de que le agregó un aumento de sueldo que llegó a 193 000 dólares al año, 7 000 más que la secretaria de Estado Condoleezza Rice.

El neoconservador ha armado en el organismo financiero una especie de "piña" que ha provocado la protesta de los funcionarios.

Wolfowitz ha sido causante en el Banco de una serie de enfrentamientos con la Asociación de Empleados, que comenzó poco tiempo después de su llegada a la institución acompañado de un círculo íntimo de consejeros, quienes previamente trabajaron para el Pentágono y la Casa Blanca.

Paul Wolfowitz, por más señas, armó en el BM una cruzada contra la corrupción de gobiernos de países pobres, a los cuales se negaba a conceder préstamos. Él, claro, no es pobre.

¿Y pueden ustedes creer que Bush lo apoya? El presidente de Estados Unidos, con sus manipulaciones de Iraq, donde hasta un tío suyo capturó una lasca jugosa, no considera que en los manejos nepóticos y corruptos haya nada malo. Así son ellos.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir