El glaciar Chacaltaya, en Bolivia, se ha dividido en dos y los
científicos evalúan que desaparecerá en siete u ocho años; también
están retrocediendo los glaciares de la Patagonia, los peruanos de
Yanamarey, de la Cordillera Blanca y de Santa Rosa, así como el
glaciar del volcán nevado de Santa Isabel, en Colombia.
En Costa Rica, algunos anfibios como el sapo dorado y la rana
arlequín no existen y un estudio publicado por la revista Nature
revela que ya no es posible detectar dos tercios de las 110 especies
de ese anfibio en Centro y Sudamérica.
Por su parte, en Puerto Rico hallaron que algunas poblaciones de
ranas del género Eleutherodactylus estaban ausentes, mientras otras se
encuentran en retroceso.
En el caso de Argentina se perciben fuertes variaciones climáticas.
Todo el territorio de ese país hoy tiene un nivel de precipitaciones
de entre 30% y 40% superior al promedio histórico.
Al tiempo que el Caribe reporta la muerte de aproximadamente un
tercio de los arrecifes de coral en los sitios oficiales de monitoreo,
debido a un incremento en la temperatura del mar y a que en el 2004 se
registró en Brasil el ciclón extratropical Catarina, que algunos
llamaron el primer huracán del Atlántico Sur.