Esto forma parte del programa de conservación de vías de interés
nacional (abarcan 11 300 kilómetros, por donde transita el 70% del
tráfico vehicular del país), rectorado por el Ministerio del
Transporte (MITRANS).
Las carencias materiales acumuladas durante el periodo especial
provocaron el deterioro de las carreteras principales. Tal situación
se revierte paulatinamente a partir de la firma de los acuerdos de la
Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), a finales del año
2004, los cuales, al ofrecer mayor disponibilidad de combustible y
mezcla asfáltica, permiten comenzar a estabilizar las tareas de
conservación y reparación de carreteras y puentes.
Según explicó a Granma Homero Crabb Valdés, director del
Centro Nacional de Vialidad, en el 2005 se lograron los primeros
resultados: 88 kilómetros de viales reparados; las entidades
constructoras comenzaron a recibir recursos, y fueron puestas en
explotación plantas de producción de asfalto que estaban
descapitalizadas unas, paralizadas otras. Ya en el 2006 la cifra
ascendió a 198 kilómetros, con lo cual se incrementaron, aunque
ligeramente (2%), las vías de interés nacional en buen estado.
Para este año pensamos reparar 400 kilómetros, aseguró Crabb. Todo
esto es un inicio, pues actualmente está catalogado de regular o malo
el estado constructivo de 2 900 kilómetros de arterias principales.
De un total de 17 puentes, cuyas reparaciones estaban en diferentes
etapas del proceso inversionista, el pasado año concluyeron cinco:
Aguacate, en Santiago de Cuba; el de la presa Florencia, en Ciego de
Ávila; Estero Uno, en Sancti Spíritus; el número Cuatro, en Jaruco, La
Habana, y el Tánamo, en Holguín (en su primera etapa).
Además, precisó Crabb Valdés, se repara el Canasí, en la carretera
de Vía Blanca, en el tramo de la provincia de La Habana. Otros están
en proceso de construcción o de proyecto: en Santiago de Cuba, Holguín
y Guantánamo.
Refirió el especialista que en ese periodo iniciaron la reparación
de la Autopista Nacional, la cual posee 107 kilómetros en estado
regular o malo. Diciembre cerró con 22 kilómetros de vías reparadas en
las provincias de La Habana, Matanzas y Cienfuegos; para este año
tienen previsto superar esa cifra, es decir, concluir 50 kilómetros, e
incorporar tramos de esa carretera enclavados en Pinar del Río, Villa
Clara, Sancti Spíritus y Santiago de Cuba.
—¿Tienen asegurados los recursos para reparar los 400 kilómetros
planificados para este año?
De conjunto con las entidades constructoras elaboramos un plan
acorde con las disponibilidades materiales. En el 2006 la producción
de mezcla asfáltica creció el 34%, y se crean condiciones para cubrir
las necesidades planificadas.
Este trabajo lo desarrollaremos paulatinamente, con prioridad en
los tramos de vía más deteriorados, a fin de facilitar el tránsito
vehicular. Quedará una parte del pavimento que no podrá ser
intervenido en la forma requerida, en el cual se laborará con los
medios indispensables para impedir el colapso de las carreteras.
Durante 15 años los viales no recibieron la atención que tenían
antes de la década del noventa, por carencias materiales. En los
últimos tiempos esta gestión ha iniciado un despegue, y el objetivo es
alcanzar en los próximos años los niveles requeridos.
Se trabaja hoy por que las brigadas constructoras rescaten sus
equipos y capacidades constructivas y de producción de mezcla, ante la
necesidad de aplicar medidas aceleradas y muy prácticas encaminadas a
mejorar el estado de las carreteras, fundamentalmente en las
provincias orientales, donde el deterioro ha sido mayor.