Rusia afirmó hoy que la promoción
de la democracia por Estados Unidos en el mundo poco tiene que ver con
esfuerzos reales de realzar principios democráticos y la defensa de
los derechos humanos.
Un comunicado de la cancillería rusa califica al informe del
Departamento de Estado norteamericano sobre la situación de los
Derechos Humanos como una intromisión en los asuntos internos del país
y sostiene que Washington utiliza el tema en función de sus intereses.
Reitera que esa práctica se emplea para pretextar injerencias en
los asuntos de Estados soberanos e influir en las organizaciones no
gubernamentales y los medios de comunicación masiva.
Con esos propósitos, puntualiza, se asignan colosales recursos
financieros para fiscalizar estructuras gubernamentales y controlar el
curso de las elecciones.
La cartera diplomática desnuda el carácter politizado, unilateral y
deshonesto visible en aquel informe con respecto a los países "que no
marchan a los pies de la política exterior de Estados Unidos".
Contrariamente, el reporte silencia numerosos problemas internos de
la sociedad norteamericana en materia de derechos humanos, agrega el
comunicado.
El viceministro de Relaciones Exteriores Alexander Yakovenko
deploró las respetables sumas que salen del bolsillo de los
contribuyentes estadounidenses para promover la democracia en el mundo
mediante "recetas estrambóticas".
Yakovenko declaró a la radioemisora la Voz de Rusia que los
objetivos a largo plazo de esa política son preparar escenarios para
elecciones legislativas y presidenciales, según sus paradigmas.
En su opinión de Yakovenko, es preocupante el hecho de que el
informe instruya a embajadores y diplomáticos norteamericanos a
imponer los estándares de su democracia no solo mediante medios
diplomáticos, incluida la intromisión en los asuntos internos.
Por su parte, el senador ruso Yuri Sharadin declaró al Primer Canal
que hay evidencias del apoyo de Estados Unidos a organizaciones no
gubernamentales y a gobiernos extranjeros contra los intereses de
Rusia.
Dijo que la administración estadounidense solo admite un tipo de
democracia: "la de Washington".
Sharadin recalcó que tales valoraciones sobre la situación del
país, basadas en conclusiones unilaterales, subjetivas y deshonestas,
son inadmisibles.
Valery Fadeev, también miembro del senado, calificó muy serios y
preocupantes los intentos de Estados Unidos de influir en las próximas
elecciones parlamentarias y presidenciales en Rusia.
Consideró de cínicos los pronunciamientos y las lecciones sobre
democracia que Estados Unidos pregona por el mundo.
La Duma estatal rusa (cámara baja) se pronunciará el próximo
viernes sobre el reporte del Departamento de Estado norteamericano,
según comentó el titular de esa instancia, Boris Grizlov.