.— Miembros de la comisión de
Recursos Naturales, Tierra, Territorio y Medio Ambiente de la Asamblea
Constituyente de Bolivia, abogaron hoy aquí por la protección del
entono natural.
La norma debería ser eje de la futura carta magna, texto a entregar
en agosto próximo, subrayaron los participantes en otra de las
audiencias públicas de ese foro que se realizan por todo el país.
Los constituyentes explicaron además que una de las principales
conclusiones de esas deliberaciones fue que la tierra pertenece a
quien la trabaja y la cuida, en alusión a las relaciones de propiedad.
Asimismo señalaron que el concepto de desarrollo sostenible es
imprescindible en la nueva constitución, de manera que garantice el
aprovechamiento equilibrado de los recursos naturales renovables como
el suelo, el agua y los bosques.
También coincidieron en señalar al Estado como el centro
fiscalizador de esa estrategia, puesto que sólo con una acción
integral se podría impedir el acaparamiento en pocas manos de las
riquezas naturales.
Por otra parte, varios oradores coincidieron en la necesidad de que
en el nuevo texto constitucional se consignen derechos y deberes para
preservar el medio ambiente.
En ese sentido, solicitaron la creación de un régimen que norme la
protección de la biodiversidad y los ecosistemas, lo que garantiza
mayor calidad de vida de las presentes y futuras generaciones.
Según estadísticas oficiales, entre 1980 y 1990, la nación andina
perdió cada año 440 mil hectáreas de bosques húmedos.
Ese daño fue ocasionado por proyectos agrícolas, petroleros, de
ganadería, urbanización y la caza indiscriminada.
En ese sentido, los asambleístas solicitaron que el nuevo texto
constitucional apelara a la conciencia medioambiental de los
bolivianos, pero también incluyera normas que sancionen a quienes
violen esas leyes.
De acuerdo con el diagnóstico de delegados del gubernamental
Movimiento al Socialismo (MAS), de 72 áreas protegidas de Bolivia,
sólo 21 tienen categoría nacional.
También explicaron que en esos territorios empresas privadas
mercantilizan recursos naturales y acometen proyectos energéticos.