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El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció hoy el aumento
de la inseguridad y sufrimiento de civiles en Iraq, donde miles de
familias, en su mayoría mujeres y niños, abandonaron sus hogares para
huir de la violencia.
En documento titulado "Iraq, una crisis que empeora", el CICR da la
alarma por la grave situación existente en ese estado árabe y
considera que además de la falta de seguridad y una deficiente
atención médica, los iraquíes sufren carencias de alimentos y agua.
Las numerosas bajas diarias mantienen a los hospitales por encima
de sus posibilidades y sus empleados trabajan bajo una fuerte presión.
También advierte que la amplia operación realizada en ese
territorio, lejos de aliviar la situación la agudiza.
En declaraciones a la prensa en esta ciudad, el responsable de
operaciones del CICR, Pierre Krahenbuhl, se refirió al constante
deterioro de la situación humanitaria y su impacto negativo en el
sistema sanitario.
Precisó que el personal médico labora bajo amenazas y consideró que
por lo menos la mitad de los galenos abandonaron el suelo iraquí tras
la ocupación anglo-estadounidense hace cuatro años.
Krahenbuhl calificó de insoportable e inaceptable el sufrimiento de
los niños, mujeres y hombres iraquíes, cuyas vidas y dignidad peligran
constantemente.
El funcionario del CICR consideró que el respeto y la protección a
la población civil debe ser la prioridad de todos, incluyendo de las
tropas ocupantes.
También aseguró que el entorno de violencia existente en ese estado
árabe es el más peligroso en que se encuentran representantes del
CICR.
A pesar de reconocer la gran cantidad de muertos que se registran a
diario, el funcionario se abstuvo de confirmar cifras sobre victimas
fatales, al asegurar que carecía de medios para ello.