.—
El movimiento ruso Venceremos, integrado por partidos izquierdistas y
organizaciones sociales, exigió hoy a Estados Unidos la liberación de
cinco antiterroristas cubanos presos en ese país y el cese del
bloqueo económico contra Cuba.
Congregados ante la embajada estadounidense en Moscú, poco más de
medio centenar de activistas denunciaron el ilegal encierro en Estados
Unidos de
Gerardo Hernández,
René González,
Antonio Guerrero,
Ramón Labañino y
Fernando González.
El coordinador de Venceremos, Anatoli Latzhen, explicó a Prensa
Latina que como parte de una jornada de solidaridad con la isla la
agrupación ha entregado en esa sede en lo que va de abril varios
comunicados remitidos a la administración norteamericana.
Dijo que el movimiento reclama al gobierno del presidente George W.
Bush la excarcelación de los patriotas cubanos y la autorización para
que sus familiares puedan visitarlos en las prisiones norteamericanas
donde se encuentran recluidos.
El dirigente del movimiento obrero de Moscú indicó que demandan a
Washington el cese inmediato del bloqueo económico, financiero y
comercial contra la isla en virtud de la votación unánime de la
Asamblea General de Naciones Unidas en noviembre pasado.
Latzhen refirió asimismo que exigen a la Casa Blanca que tomen
medidas para poner fin a "las acciones terroristas planificadas desde
territorio norteamericano".
Denunció a ese respecto la protección y amparo que presta la
administración de Bush al connotado criminal Luis Posada Carriles,
autor confeso de la voladura en pleno vuelo de un avión comercial de
Cubana de Aviación en 1976, con 73 pasajeros a bordo.
El Comité Coordinador de toda Rusia por la Liberación de los Cinco,
como se les conoce mundialmente a los luchadores cubanos
antiterroristas, se sumó también a esta nueva jornada de solidaridad.
Convocados por la coordinadora general, Lena Loshkina, cientos de
jóvenes de distintas regiones de la Federación participan en las
acciones solidarias por la liberación de Gerardo, Antonio, René, Ramón
y Fernando, presos en cárceles norteamericanas desde 1998.