Cerca de un millón 300 mil hectáreas de sus antiguas áreas cañeras
dedica el Ministerio de la Industria Azucarera (MINAZ) a la producción
agropecuaria y forestal para contribuir al consumo social de la
población en Cuba.
En su mayoría las tierras están destinadas a la creación y
repoblación de bosques, con vistas a la obtención de madera para
aserríos, generación de electricidad y carbón vegetal, conservación y
protección del agua y suelos, informó Eduardo Lamadrid Martínez,
especialista del MINAZ.
Las restantes tierras son utilizadas en el fomento de frutas para
los mercados interno y externo, y en el manejo conjunto de todas en
mil 110 centros productores intervienen 40 mil trabajadores, de
acuerdo con el funcionario del organismo, que desde hace varios años
inició el redimensionamiento de su agroindustria.
Hasta 2006 la reforestación sobrepasó las 91 mil hectáreas con
siembras principalmente en franjas hidro reguladoras, donde los
mejores resultados los obtuvieron en las provincias de Pinar del Río,
Las Tunas, Santiago de Cuba y Guantánamo, con un índice de
supervivencia del 82 por ciento.
En este caso influyó la existencia de la Ley Forestal, su manejo
sostenible y del Presupuesto del Estado, que estimula a los
productores con una bonificación de hasta un 30 por ciento de los
costos de las plantaciones. Solo por ese concepto, a fines del año
pasado los campesinos recibieron más de cinco millones de pesos.
La siembra de árboles frutales rebasó las 27 mil hectáreas,
principalmente de fruta bomba, guayaba, piña y mango para las ventas
contratadas hacia el acopio, el consumo social, los mercados
agropecuarios estatales y la industria.