.—
La confrontación entre Rusia y la OTAN se incrementa por las
ambiciones geopolíticas de este bloque en el espacio postsoviético,
afirmó hoy en rueda de prensa un funcionario de alta jerarquía del
Ministerio de Asuntos Exteriores.
Resulta totalmente lógica y justificada la preocupación de la
Federación de Rusia al respecto, dijo en la sede de RIA Novosti el
jefe del departamento de Europa en la cancillería, Serguei Riabkov.
El diplomático explicó que la alianza atlántica de hoy, con
crecientes ambiciones y suficiente experiencia, trata de ejercer una
influencia cada vez mayor en la arquitectura internacional.
La incorporación de nuevos miembros, aunque no sean potencias,
contribuye al crecimiento de sus estructuras castrenses y a la
ampliación del espacio para sus maniobras militares, agregó.
Riabkov señaló que gobiernos de países cercanos a las fronteras
rusas justifican los planes de incorporación a la OTAN con el
argumento de integrarse a la gran familia de Europa.
Pero al ciudadano común le interesa más la integración a la Unión
Europea (UE) por razones políticas y económicas, y no a este bloque
referido a los asuntos militares, comentó.
¿Por qué esos Estados no se pueden remitir a otros instrumentos de
la arquitectura internacional creados para las cuestiones de
seguridad, sin tener que ver con la OTAN?, preguntó el experto.
Hemos reiterado esta interrogante y aún no hemos recibido
respuesta, expresó.
El jefe de departamento de la cancillería aseguró que este proceso
de ampliación de la alianza atlántica no puede verse de otro modo que
no sea como una afectación a los intereses de Rusia.
Este incremento de las contradicciones no ha sido la elección de
Moscú, advirtió.
Riabkov subrayó que los planes de instalar elementos del sistema de
defensa antimisil de Estados Unidos en Polonia y la República Checa
suma un nuevo ingrediente a las tensiones en los nexos con la OTAN.
Si a esto añadimos que Washington no oculta los planes de instalar
bases militares en Bulgaria y Rumania, cabe preguntarse qué queda de
los compromisos contraídos mediante acuerdos en las décadas
anteriores, expresó.
Rusia ha cumplido hasta hoy sus obligaciones en relación con el
Tratado de Limitación de Fuerzas Convencionales en Europa, y en cambio
los países de la OTAN no lo han ratificado, recordó el funcionario.
En resumen, dijo, se nos quiere presentar la expansión de la OTAN
como un proceso favorable para todos, cuando en realidad no se
consideran los intereses de Rusia.