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Los combates, atentados y ataques ocurridos en Iraq dejaron una estela
de al menos 84 muertos y decenas de heridos este viernes, santo para
los cristianos y sagrado para los musulmanes.
El más estremecedor de los atentados se registró en Ramadi,
localidad a unos 100 kilómetros de la capital, donde un camión cargado
de cloro gaseoso, dinamita y abono nitrogenado fue detonado por su
conductor.
La acción apuntó a una comisaría o una patrulla policial, según
versiones discordantes recogidas aquí y aún pendientes de verificación
por fuentes independientes.
Por lo menos 27 personas murieron y 30 recibieron heridas o fueron
afectados por los efectos de los gases liberados por la deflagración,
dijo una fuente del Ministerio del Interior, el coronel Tariq al
Dulaimi, quien eludió proveer más detalles.
En Diwaniya, hacia el sur, prosiguieron los choques armados entre
integrantes del Ejército del Mehdi y tropas estadounidenses, que
tratan de silenciar a ese grupo, dirigido por el clérigo chiíta
Muqtada al Sadr.
La ciudad, donde rige el toque de queda, semeja un campo de batalla
en el cual puede escucharse el fuego de fusilería y lanzagranadas y
verse restos de vehículos militares estadounidenses destruidos, acorde
con reportes de medios iraquíes.
Los enfrentamientos comenzaron el martes por una operación conjunta
de búsqueda y captura de los ejércitos iraquí y norteamericano que
derivó en batallas campales y combates en zonas urbanas que han
atrapado a la población civil.
Al Sadr suspendió la participación de sus seguidores en el Majlis
(parlamento) y el gobierno hasta que Estados Unidos retire su ejército
de ocupación, postura a la cual se sumó en fecha reciente el monarca
saudita, cercano aliado de Washington en Levante.
La oficina de Sadr en Najaf condenó "el ingreso imprevisto e
injustificado de las tropas de ocupación en las zonas residenciales".
El cómputo de bajas estadounidenses es desconocido, pero alto,
afirman medios de prensa en el terreno.
Falluja, ciudad devastada por las tropas norteamericanas meses
atrás, fue escenario también hoy de bombardeos aéreos, con saldo de
una decena de muertos y 20 heridos, acorde con la agencia informativa
NINA, la cual especifica que cinco viviendas fueron alcanzadas.
La fuente asegura que una familia completa, dos niños incluidos,
fueron exterminados en la operación
Una acción similar de cazas norteamericanos, causante de 10 muertos
y el doble de heridos, fue reportada desde Al Anbar, donde las
acciones de la resistencia son sostenidas y casi cotidianas.
En Bagdad, en tanto, un portavoz castrense admitió la muerte de un
militar estadounidense, destrozado por la deflagración de una bomba de
factura casera arrojada contra el vehículo en que patrullaba por la
ciudad de Diyala, en el oeste.