La armada británica suspendió hoy
las operaciones de sus navíos en aguas del Golfo Pérsico, donde las
autoridades iraníes capturaron a 15 militares del Reino Unido, tras
violar sus aguas territoriales.
El jefe de la Marina Real, el almirante Jonathon Band, consideró
necesario, por el momento, poner fin a las actividades de sus fuerzas
en la referida zona y se pronunció por revisar las reglas de
patrullaje de los británicos.
Band declaró a la cadena de radio y televisión BBC que la actuación
de los ocho marineros y siete infantes de marina, entre ellos una
mujer, fue correcta en "esas difíciles circunstancias".
Miembros de la Guardia Revolucionaria iraní capturaron a los
militares el pasado 23 de marzo en el estuario del río Shatt el Arab,
después de inspeccionar una embarcación en esa zona.
El almirante estimó que los soldados actuaron bajos las reglas
establecidas, pues no pusieron a otros en peligro ni dieron nada a
cambio, aunque se pronunció por investigar en detalle los hechos.
El capitán Chris Air, uno de los arrestados, declaró ayer al canal
Sky News que entre sus misiones estaba recopilar información de
inteligencia sobre las actividades de los iraníes en la zona donde
ocurrió el citado suceso.
Por su lado, el teniente coronel Andy Price, quien recibió la
víspera a los marinos en el aeropuerto capitalino de Heathrow, negó la
existencia de algún acuerdo con Irán para liberarlos.
Teherán afirma que Londres envió una carta el pasado martes, en la
cual solicitó disculpas por el incidente.
En otros tiempos esos uniformados habrían sido abandonados a su
suerte, comentó Price, sin explicar el sentido de esa frase, afirma
BBC.
Por su lado, Band señaló que en ningún momento el Reino Unido
consideró a los iraníes como enemigos, por lo cual sería inapropiado
pensar en una acción de espionaje, estimó.
Además, de Air, en los dos botes inflables, cuya devolución reclamó
hoy un vocero del Ministerio de Defensa, se encontraban Mark Banks, de
24, Arthur Batchelor, de 20, Felix Carman, de 26, Dean Harris, de 24,
Adam Spray, de 22, y Joe Tindell, de 21.
La lista de los uniformados también incluye a Christopher Coe, de
31 años, Faye Turner, de 26, Danny Masterton, de 26, Paul Barton,
Gavin Cavendish, Andrew Henderson, Simon Massey y Nathan Summers.
Varios de ellos reconocieron ante las cámaras de la televisión
iraní su violación de las aguas territoriales del país asiático, algo
que Londres insiste en negar.
El regreso ayer de esos militares a Gran Bretaña coincidió con una
operación de la resistencia iraquí en la sureña provincia de Basora,
en la cual perecieron cuatro uniformados nacionales.
Con ello, la cifra de bajas británicas en el país árabe se acercó a
140 desde la agresión anglo-estadounidense, en marzo de 2003.