Con el propósito de mantener y
estabilizar el precio del pan en todo el país, el gobierno boliviano
liberó de impuesto la importación de trigo y harina, desde hoy y por
tres meses.
Buscamos regular el mercado interno, fomentar la producción
nacional y evitar que continúe subiendo el precio de la harina,
explicó el viceministro de Mediana, Gran Empresa e Industria, Eduardo
Peinado, al comentar la medida.
Agregó que el ejecutivo tomó la decisión tomando en cuenta que "la
Comunidad Andina de Naciones permite que sus miembros difieran el
Arancel Externo Común por un período de tres meses prorrogables sólo
en situaciones de emergencia nacional".
Peinado destacó el impacto positivo que tendrá la orden
gubernamental a corto plazo entre los panificadores y los molineros
del país.
Por su parte, el presidente ejecutivo de la Confederación Nacional
de Panificadores de Bolivia, Nicasio Yujra, agradeció a las
autoridades por la decisión que partió de una petición del gremio.
Con este decreto, la población puede descansar tranquila sin la
susceptibilidad de que el precio del pan se incremente, aseguró.
El decreto gubernamental establece que "se difiere temporalmente a
cero por ciento el Gravamen Arancelario a la importación de los
productos alimenticios correspondientes a las subpartidas arancelarias
trigo duro para la siembra, harina de trigo y otros".
La orden fue emitida en el marco de la declaratoria de emergencia y
desastre nacional, a consecuencia de la influencia del fenómeno
climatológico El Niño, que afectó la producción agropecuaria nacional.