La resistencia para terminar con la
ocupación de fuerzas extranjeras en Iraq encabezada por Estados
Unidos, fue legitimada hoy al término de una reunión de clérigos
sunitas que piden además establecer un calendario de retirada.
Los expertos religiosos iraquíes demandaron la necesidad de emplear
todos los medios, "incluida la resistencia legítima, para expulsar a
los invasores y fijar un calendario de retirada", según expresa la
declaración final del encuentro, que sesionó dos días en Jordania.
Reclaman asimismo, la liberación de todos los detenidos en las
cárceles del gobierno y de las fuerzas invasoras "como gesto de buena
fe para lograr la reconciliación y la construcción de un nuevo Iraq".
Unos dos centenares de ulemas sunitas acudieron a la cita, en la
que llamaron a poner fin a los enfrentamientos de carácter étnico y
sectario, y denunciaron los secuestros, detenciones, migraciones
forzosas y ataques a locales religiosos.
Entre sus recomendaciones convocaron a una futura conferencia en la
que participen todos los religiosos iraquíes, incluidos los chiítas.
La reunión, que se celebra todos los años, fue organizada en Ammán
ante la falta de seguridad que prevalece en el país árabe, según el
documento.
Por otro lado, al menos 20 personas murieron y otras 30 resultaron
heridas al proyectarse un vehículo cargado de explosivo contra un
puesto de control del ejército iraquí en la ciudad de Ramadi, capital
de la convulsa provincia de Al Anbar, informaron fuentes de seguridad.
Los muertos, entre los que se presume hay militares, podrían
aumentar en las próximas horas ya que la detonación destruyó inmuebles
habitados en los alrededores, indicaron.
En Diwaniya tropas norteamericanas e iraquíes lanzaron una
operación con tanques y helicópteros y sostuvieron enfrentamientos con
fuerzas desconocidas, de los que por lo menos uno pereció y cuatro
sufrieron heridas, señaló una nota castrense.
Un escueto parte del ejército estadounidense informó, por otra
parte, que uno de sus soldados perdió la vida la víspera y otros dos
quedaron heridos al explosionar un artefacto cerca de su vehículo, en
la provincia de Diyala, al norte de esta capital.
El anuncio se sumó a las trágicas jornadas del miércoles y jueves
en que cinco de sus efectivos perecieron en diferentes ataques de la
resistencia iraquí y un helicóptero con nueve pasajeros, cuatro de los
cuales resultaron heridos, fue abatido.
La escueta nota no especificó detalles de la caída del aparato, que
según testigos fue impactado por fuego insurgente en la región de
Latifiya, en el sur capitalino.
En la jornada del jueves también perecieron cuatro militares
británicos, más un intérprete kuwaití, en Basora, en el sur de Iraq,
cuando el vehículo en que viajaban activó una mina en la carretera y
recibieron el fuego cruzado de la resistencia en una emboscada.
Transcurridos sólo seis días del cuarto mes del año perdieron ya la
vida 25 efectivos de Estados Unidos y del Reino Unido, con un promedio
de casi cinco por jornada, de acuerdo con reportes oficiales.
Desde el inicio de la guerra en marzo de 2003 murieron tres mil 266
norteamericanos y 140 ingleses.