China exhortó a los firmantes del
acuerdo nuclear sobre la península coreana a superar los obstáculos
para poder implementar el documento del pasado 13 de febrero, informó
hoy la prensa capitalina.
El portavoz de la cancillería, Qin Gang, expresó su esperanza de
que la República Popular Democrática de Corea (RPDC) pueda cumplir con
el plazo de 60 días, que concluye el próximo 13 de abril, para el
cierre del reactor nuclear de Yongbyon.
Esperamos que todas las partes muestren flexibilidad y trabajen
duro para encontrar un terreno común para hallar una solución, añadió
el funcionario.
El acuerdo establece para la fase inicial el cierre de la
instalación nuclear a cambio de la entrega de una ayuda de emergencia
de 50 mil toneladas de petróleo pesado.
Dicho proceso está detenido desde el pasado 22 de marzo cuando los
representantes norcoreanos se retiraron de las conversaciones a seis
bandas hasta que le sean devueltos los fondos de 25 millones de
dólares que fueron congelados en un banco de Macao en 2005.
Esta congelación tuvo lugar a instancias del Departamento del
Tesoro de EE.UU., que acusó al Banco Delta se servir para el lavado de
dinero procedente de la RPDC, imputación que el gobierno de ese país
niega en forma terminante.
Pyongyang aceptó los términos del acuerdo de febrero en el
entendido que el asunto financiero quedaría resuelto con anterioridad.
Según Mohamed El Baradei, director general de la Organización
Internacional de la Energía Atómica (AIEA), quien estuvo en la RPDC en
marzo invitado por las autoridades norcoreanas, éstas le dijeron que
cumplirían lo prometido una vez que los fondos fueran devueltos.
El Departamento del Tesoro anunció el pasado 16 de marzo en
Washington que el asunto estaba resuelto, y el subsecretario adjunto
de esa cartera, Daniel Glaser, se encuentra en Beijing desde el 25 de
marzo, pero todo sigue paralizado.
En estos días el gobierno norteamericano ha repetido que estaría a
punto de realizarse la transferencia de los fondos, pero ésta no es la
primera vez que se lleva a cabo un anuncio similar.
Washington sigue insistiendo en que la RPDC debe cumplir con los
plazos del acuerdo de desnuclearización aunque se haya retrasado la
transferencia de sus haberes bancarios.
Para las autoridades norcoreanas, la cuestión de los fondos
congelados sería una prueba de la voluntad de EE.UU. de encaminarse
hacia el fin de su hostilidad hacia la RPDC, de igual manera que si
pone término a las maniobras militares en su contra.
La prensa de Pyongyang denunció repetidamente en fecha reciente lo
que calificó como la duplicidad del lenguaje norteamericano, que
afirma una cosa pero hace otra.