El Consejo de Derechos Humanos de
la ONU confirmó hoy que el próximo martes reiniciará las negociaciones
para su propia construcción institucional.
El novel órgano de las Naciones Unidas, según una resolución
aprobada por la Asamblea General, debe culminar ese proceso antes del
18 de junio, y para ello labora intensamente en comisiones permanentes
de trabajo.
Trata, fundamentalmente, de lograr el consenso sobre los métodos y
formas de funcionamiento que le permitan a la instancia realizar sus
deberes sin caer en los vicios que dieron al traste con su antecesora,
la Comisión de Derechos Humanos.
Esta última sucumbió a las presiones y utilización por Estados
Unidos y sus aliados y a la aplicación de principios de selectividad y
doble rasero que la convirtieron en instrumento de una política
exterior de la Casa Blanca agresiva contra los países del Sur.
Las cuatro comisiones designadas, en representación de los 47
miembros actuales del Consejo, tratan de lograr un consenso sobre
temas tan fundamentales como el de la revisión periódica universal de
la situación de los derechos humanos.
Este punto busca, precisamente, lograr la participación de todos,
en condiciones de igualdad, en el análisis de cualquier incidente o
denuncia, incluyendo, por supuesto, a loa países afectados, y evitando
injusticias o manipulación política a la hora de las deliberaciones.
Los grupos de trabajo también se empeñan en definir un
procedimiento equitativo para la formulación y tratamiento de las
denuncias sobre cualquier crisis en el área de las prerrogativas de
poblaciones, sectores sociales e individuos.
Una nota de la Secretaría del Consejo, base para la discusión de
este asunto, planteó la inadmisibilidad de las que tengan motivaciones
manifiestamente políticas y no estén acordes con la Carta de las
Naciones Unidss y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.
El rechazo a los lenguajes peyorativos y la necesidad, para su
admisión, de que exista un conocimiento directo y fidedigno de las
eventuales violaciones, son defendidos también en la misiva de la
Secretaría a todas las delegaciones.
Los meses de mayo y junio serán trascendentes para el Consejo, pues
además de dar fin a este proceso, deberá renovar a casi la tercera
parte de sus miembros y antes de dar posesión a los nuevos
integrantes, desarrollar su V Período Ordinario de Sesiones.