La líder demócrata Nancy Pelosi,
quien regresa hoy a Estados Unidos de su gira por Oriente Medio,
amplificó el contencioso entre el Congreso y la Casa Blanca hasta
asuntos relativos a política exterior.
Durante toda la semana los voceros de la administración del
presidente George W. Bush criticaron a la portavoz de la Cámara de
Representantes por dialogar con naciones que Washington considera
colaboradoras con grupos terroristas.
No obstante, Pelosi insiste en la necesidad de imprimir un nuevo
rumbo a la política exterior norteamericana, matizada por una
tendencia belicista desde los ataques a Nueva York y Washington en
septiembre de 2001.
La dirigente demócrata, tercer funcionario en el rango
gubernamental de Estados Unidos, busca dar un vuelco al sistema de
política exterior nacional, señalan analistas citados por el diario
Pittsburgh Post Gazette.
Pelosi llegó el pasado miércoles a Arabia Saudita, donde el rey
Abdalá calificó de ilegítima la invasión estadounidense de Iraq, que
comenzó en 2003 y ha dejado más de tres mil 240 bajas fatales del
Pentágono.
También la audaz visita de Nancy Pelosi a Damasco y su encuentro
con el líder sirio Bashar el Asad se convirtió en un importante
ingrediente para la nueva estrategia defendida en el Partido
Demócrata.
El viaje de la jefa parlamentaria se produjo pocos días después de
la aprobación en el Senado de un calendario para la retirada de las
tropas norteamericanas de Iraq, propuesta que causó la ira del
mandatario republicano.
W. Bush amenazó con vetar la iniciativa si el proyecto alcanza a la
Oficina Oval, y fustigó a los demócratas por demorar el dinero que
-según él- necesitan los efectivos de Estados Unidos desplegados en la
nación árabe.
Sin embargo, el ex presidente Jimmy Carter aplaudió el recorrido de
la portavoz de la cámara baja por Siria y otros países, y rechazó
críticas de la Casa Blanca sobre el viaje.
Me alegra su decisión. Cuando existe una crisis, la manera mejor de
ayudar a resolverla es tratar directamente con las personas que son
partes fundamentales en el problema, subrayó Carter.