Armando Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa
Martiano, exhortó a profundizar en el estudio de la identidad
cubana, al entregar hoy la distinción La Utilidad de la Virtud al
Museo Fragua Martiana, en La Habana.
De amar las glorias pasadas se sacan fuerzas para adquirir las
glorias nuevas afirmó Hart en alusión a esa máxima martiana y
enfatizó en la importancia de no olvidar la historia.
El reconocimiento constituye la máxima condecoración que otorga
la Sociedad Cultural José Martí a personas e instituciones que
vinculan su trabajo creador a la divulgación del pensamiento del
Héroe Nacional de Cuba.
La Fragua, Monumento Nacional y escenario de grandes
acontecimientos de la historia de la Isla, recibe este galardón por
su consagrada labor de más de medio siglo de promoción de valores y
del ideario martiano.
Carlos Merchante, director de la institución, dijo a la AIN que
este centro desarrolla un exitoso programa para acercar la vida de
José Martí a la comunidad y hacerla partícipe de su estudio.
Los Clubes Patrióticos Amigos de Martí, formados por niños de
cuarto a sexto grado y las Cátedras del Adulto mayor con sede en las
Canteras de San Lázaro, donde el Héroe Nacional cubano sufrió los
rigores del presidio, constituyen los mayores logros de la Fragua.
Durante la ceremonia, a la que asistieron además Rubén Sardoya,
rector de la Universidad, y combatientes contra la dictadura
batistiana fueron reconocidos también los participantes en el
simbólico entierro de la Constitución del 40, tras el golpe militar
de Fulgencio Batista.
La Utilidad de la Virtud se confirió, además, a Telvia Marín
Mederos, presidenta del club martiano Luz de Yara, y Aracelis García
Carranza, al frente del Departamento de Investigaciones de la
Biblioteca Nacional, por su apoyo al conocimiento de la ética de
Martí y la divulgación de su pensamiento.