Eminencia Clásica, agrupación reguetonera —no anunciada para este
programa, fotocopia de otras de su corte—, irrumpió en la histórica
plaza de siete años cumplidos esa precisa noche ante la anuencia de
los organizadores de la cita, lanzando a los cuatro vientos textos
plagados de esas letras tan degustadas por jóvenes cubanos y de
otras latitudes que, lamentablemente, siguen las marcas de las
industrias culturales del neoliberalismo y de cierto tipo de
publicidad que recoloniza a la mujer y la exhibe en sus vidrieras
mediáticas como recipiente sexual.
Se trata de una realidad imposible de obviar ahora —necesaria de
cambiar mediante códigos verdaderamente de avanzada y coherentes
estrategias de promoción—, pero nunca para aparecer en las voces de
protagonistas de un espectáculo que debió ser de vanguardia.
Qué decir entonces de otro muy popular músico (Paulo FG), líder
de una acreditada banda por la calidad profesional de sus
integrantes y dueño de apreciables cualidades vocales, pero vencido
por el consumismo en varias de sus letras que aunque busque
atenuarlas, nada tienen que ver con la cultura y los valores
primigenios de nuestra identidad nacional cultivados durante años
por lo mejor de nuestros artistas.
Por suerte, con un repertorio exacto para la ocasión, allí
estuvieron Los Van Van, una de esas bandas imprescindibles a las que
se vuelve, más allá de las modas y estilos pasajeros. Alineación por
la cual ha desfilado una galería de grandes artistas de la cultura
nacional desde su creación en 1969, y aún en la cúspide de la
preferencia remodelando y definiendo la música bailable en Cuba.
La experiencia de esa noche fue un ejemplo de lo que sucede en
algunos sectores juveniles que solo buscan en la música y otras
manifestaciones culturales un paraíso estéril. También lo apreciado
funciona como ultimátum acerca de la urgencia de revisar el concepto
de diversidad cultural que aún carece de sustento real en ciertos
circuitos de promoción y difusión locales.
En el festejo sorprendió la ausencia de exponentes del Movimiento
Cubano de Hip Hop, la Nueva Trova y de otros géneros que llaman al
pensamiento y la reflexión. En esta oportunidad, pienso, quedó a
medio camino el objetivo de hacer llegar lo íntegro a la juventud
para que responda al proyecto: "alegres en la vanguardia".