Un inmueble que estaba en ruinas, renace hoy con todo el esplendor
original de los códigos del eclecticismo que atesora en ese entorno
del barrio de San Isidro, del acogedor Centro Histórico capitalino.
El sentido de creatividad del Máster en Ciencias Abel Pérez Zúñiga,
de la Dirección de proyectos de la Oficina del His-toriador de La
Habana, y su cabal interpretación del Sistema para el Cálculo de
Estructuras Compuestas (SECOM), posibilitaron el tangible resultado.
Hasta octubre del 2004, fecha en que se creó el SECOM, fruto de la
acuciosa investigación de un grupo de estudiosos de la Facultad de
Construcciones de la Universidad de Camagüey, encabezado por el doctor
Ra-fael Larrúa Quevedo, no se contaba con sólidas bases teóricas,
experimentales y de cálculo sobre construcción compuesta y era
limitada también la cultura profesional y científica acerca del tema.
El término de construcción compuesta puede resultar altisonante;
sin embargo, no es más que un concepto general aplicable a múltiples
situaciones de proyectos de nuevas obras o rehabilitaciones,
tipologías estructurales y combinaciones de materiales:
hormigón-acero, hormigón-madera u hormigón-hormigón.
Así lo explica Larrúa, quien participó recientemente en el XV Fórum
Nacional de Ciencia y Técnica, donde la ponencia alcanzó la categoría
de Relevante.
Los restantes autores del trabajo, el doctor Luis Hernández
Rodríguez, la Máster Mavel Pardo González y la ingeniera Martha Molina
Padrón sienten el orgullo de que el SECOM, con sus cuatro subsistemas
—de normas, metodologías, métodos simplificados y programas de
computación— tenga un alto grado de generalización a lo largo y ancho
del país.
Ha sido viable en la rama de los nuevos esquemas constructivos y en
la docencia con los softwares instalados en 36 puestos de trabajos
computacionales del Ministerio de Educación Superior, y en 96 de 16
empresas de proyectos del Ministerio de la Construcción, entidad con
la que prevaleció la relación integradora por la que aboga el
movimiento del Fórum. También ha estado presente en el adiestramiento
previo de 145 proyectistas estructurales y profesores universitarios.
Posee un número importante de reconocimientos y forma parte de una
obra de carácter científica titulada: Bases teóricas,
experimentales y de cálculo para el proyecto de estructuras compues-tas
de hormigón y acero en Cuba, que acaba de merecer Pre-mio Nacional
de la Academia de Ciencias 2006.
Además de reducir el consumo de acero y disminuir en 470 mi-nutos
(casi ocho ho-ras) el tiempo de cálculo de cada viga o losa compuesta,
este resultado contribuye al mejoramiento de las viviendas,
instituciones hospitalarias y educacionales.
El grupo de investigadores reconoce que José Martí le ha servido de
fuente de estímulo desde aquella temprana expresión de 1875: "La
inteligencia tiene dos fases distintas¼ la de creación y la de
aplicación¼ Una y otra mezcladas son el germen escondido del bienestar
de un país.