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El Pentágono tendrá que prorrogar la estadía de miles de soldados en
Iraq más allá del período de rotación para cumplir con la nueva
estrategia de la Casa Blanca, aseguró hoy un oficial de alto rango.
"El problema real es cómo haremos para conceder a cada unidad el
tiempo suficiente para estar en casa, recibir instrucción, reponer
tropas y recuperar fuerzas sin que extender su estancia en Iraq más de
un año", comentó el general Lance Smith al diario The Washington Post.
Según el oficial, encargado de los planes de rotación, sería muy
difícil mantener más allá del verano próximo el gigantesco despliegue
ordenado por el presidente George W. Bush, si no se prorroga la
movilización de una gran cantidad de efectivos.
En el caso del Ejército, las normativas para el relevo de tropas
estipulan que los soldados no estarán más de un año en los escenarios
de guerra, y no serán enviados nuevamente a combatir hasta después de
un año de receso.
El elemento clave de la llamada nueva estrategia de Bush para Iraq
es el envío de unos 30 mil efectivos, cifra que elevaría a unos 170
mil el número de militares norteamericanos en el país del Golfo
Pérsico.
En opinión del general Smith, si los incrementos continúan hasta
febrero próximo, es muy probable que varias unidades tengan que
permanecer en Iraq hasta 16 meses.
También es posible que miles de soldados sean movilizados
nuevamente antes de concluir el año de estadía en Estados Unidos.
En días recientes, varios oficiales aseguraron que tomará años a la
Armada y a la Infantería de Marina recuperarse de lo que denominan
"espiral de muerte", ya que las continuas rotaciones extenuaron el 40
por ciento del inventario de fuerzas de esas agrupaciones.
Las fuentes, también citadas por el Post, consideraron que el
Pentágono carece de una reserva estratégica de tropas que le permita
responder, de manera rápida, a crisis potenciales con probables
adversarios.
El subjefe del Estado Mayor del Ejército, general Richard Cody,
llegó a calificar de "desnudo" el nivel de disposición combativa de
las tropas terrestres que tendrían que ser dislocadas en caso de
estallar otro conflicto.
"Nuestra capacidad de respuesta continúa declinando en las fuerzas
próximas a desplegar", indicó Cody en una audiencia ante el Comité de
Servicios Armados de la Cámara de de Representantes a inicios de este
mes.
Planes iniciales del Pentágono preveían que para fines de 2006
quedarían en Iraq 10 brigadas del Ejército, sin embargo, la nueva
estrategia de Bush estipula que, en junio próximo, sean 20 las
unidades desplegadas.
Ante tal demanda, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Peter
Pace, solicitó al Congreso incrementar en 92 mil soldados la plantilla
de las tropas de tierra y de la Infantería de Marina.