.— La degradación de los recursos
naturales de Bolivia motivó hoy que representantes de varias bancadas
en la Asamblea Constituyente impulsaran la inclusión en la nueva Carta
Magna de normas sobre el cuidado del medio ambiente.
Según estadísticas presentadas ante la comisión de Recursos
Naturales Renovables, Tierra, Territorio y Medio Ambiente, entre 1980
y 1990, la nación andina perdió cada año 440 mil hectáreas de bosques
húmedos.
Ese daño fue ocasionado, precisaron, por proyectos agrícolas,
petroleros, de ganadería, urbanización y la caza indiscriminada.
Los asambleístas solicitaron que el nuevo texto, que deberá ser
presentado el 6 de agosto próximo, apele a la conciencia
medioambiental de los bolivianos, pero también incluya normas severas
que sancionen a quienes atenten contra la biodiversidad.
De acuerdo con el diagnóstico de delegados del gubernamental
Movimiento Al Socialismo (MAS), de 72 áreas protegidas de Bolivia,
sólo 21 tienen categoría nacional.
También explicaron que en esos territorios, empresas privadas
mercantilizan recursos naturales y acometen proyectos
hidrocarburíferos.
Para el MAS, las amenazas más frecuentes contra el medio ambiente
en Bolivia son el comercio ilegal de animales silvestres, el turismo
desorganizado y la contaminación.
A su turno, integrantes de la opositora Poder Democrático Social
(PODEMOS) estimaron que la legislación ambiental en Bolivia es
deficitaria y señalaron las amenazas actuales de deforestación.
Por su parte, asambleístas de Alianza Social Patriótica (ASP)
advirtieron que la explotación intensiva de los recursos naturales y
la industrialización podían perturbar el equilibrio ecológico.
Otra preocupación común de los delegados de las diferentes fuerzas
políticas representadas en el foro, fue la carencia de políticas para
cuidar el medio ambiente, lo cual permite el abuso y degradación de la
madre tierra por parte de empresas transnacionales.