El presidente boliviano, Evo
Morales, solicitó hoy a la oposición en el Senado trabajar en favor de
los proyectos de desarrollo del país, durante la toma de posesión del
ministro de Minería, Luis Alberto Echazú.
El Congreso debe dejar de perder el tiempo en debates falsos y
trabajar más por hacer avanzar los planes de inversión y desarrollo,
manifestó Morales, luego de tomar juramento a Echazú.
Tras mostrar dos acuerdos de créditos firmados con la Corporación
Andina de Comercio (CAF) para la construcción de sendas importantes
vías, el mandatario recordó que proyectos similares "llevan más de
ocho meses durmiendo en el Legislativo".
Asimismo, criticó la demora de los senadores en aprobar los 44
contratos petroleros que firmó el Estado con las transnacionales, y
aseguró que hubo errores pero no delitos.
Se agarran (los opositores) de cualquier cosa para hacer política,
lamentó y agregó que ningún funcionario de anteriores gobiernos tienen
moral para impugnar dichos documentos que sólo están dirigidos a
recuperar las riquezas naturales del país.
Cada día que pasa sin aprobarse los contratos es pérdida para
Bolivia, subrayó Morales, artífice del proceso de nacionalización de
los hidrocarburos, del que los convenios son su piedra angular.
Finalmente dio la bienvenida al equipo de trabajo del gobierno a
Echazú, y recordó que la minería constituye un rublo estratégico en el
proceso de recuperación de las riquezas del país.
El nuevo ministro, quien sustituye a Guillermo Delance, agradeció
la confianza depositada en él, y aseguró que sabrá responder con toda
la responsabilidad que el cargo amerita.
En relación con la estrategia gubernamental en el sector, ratificó
su voluntad de responder a las aspiraciones de impulsar el proceso de
nacionalización de los minerales.
Por otra parte, dijo que este rubro debe ser un factor de
producción y generador de puestos de trabajo y riquezas para el
pueblo, por lo que se propuso "sacarlo de su letargo".
Reconoció que cada nueva empresa encuentra resistencia, así como
que el trabajo no será fácil, pero aceptó el reto con la convicción de
estar haciendo lo correcto, y pidió al gabinete presidencial y al
pueblo apoyo y comprensión.
La minería debe ser un factor de cohesión y no de disputa, puede
ser una actividad amigable con el medio ambiente, los pueblos
indígenas y el desarrollo del país, expresó el flamante ministro.