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El general retirado del Ejército estadounidense Barry McCaffrey se
muestra hoy pesimista con el curso de la ocupación de Iraq, al
considerar que un peligro estratégico acecha los planes de la Casa
Blanca.
"La población (iraquí) está desesperada", escribió el influyente
oficial en un informe de ocho páginas citado este miércoles por el
diario The Washington Post.
El documento fue redactado por McCaffrey luego de visitas al país
árabe y entrevistas con el jefe de las tropas, general Davis H.
Petreaus, y 16 comandantes de unidades principales desplegadas en esa
nación.
De acuerdo con el experto, la vida en varias áreas urbanas del
territorio iraquí es desesperante, lo cual tiene a acentuar las
acciones de la insurgencia contra las tropas extranjeras.
McCarrey concluye que las fuerzas del Ejército estadounidense
corren un peligro estratégico, dictamen diferente a los emitidos por
el influyente oficial en 2005 y 2006, cuando presentó vaticinios
optimistas sobre el desarrollo de la guerra.
El general retirado se reunió con el presidente George W. Bush en
dos ocasiones para analizar el curso de las operaciones militares en
el país árabe. La plática más reciente fue en diciembre último.
McCaffrey combatió en Vietnam, dirigió una división en 1991 durante
la Guerra del Golfo y ocupó durante varios años la jefatura del
Comando Meridional, encargado de las operaciones en América Latina. En
1998 pasó a retiro, al ser designado zar antidrogas.
Este martes, el Senado aprobó la propuesta demócrata de incluir un
calendario para la retirada de las tropas de Iraq en el proyecto de
ley para el financiamiento de las tropas estadounidenses desplegadas
en esa nación y en Afganistán.
Por primera vez en semanas, la nueva mayoría demócrata superó los
obstáculos del gobernante Partido Republicano para sacar adelante su
plan que condiciona los fondos a fechas precisas para el repliegue de
los soldados.
El viernes último, la Cámara de Representantes también aprobó
condicionar el presupuesto militar adicional a un cronograma de
retirada, a ser cumplido para el 31 de agosto de 2008.
Ambos proyectos de ley deben ser armonizados en una sola versión
por el Comité de Conferencias del Congreso, instancia encargada de
enviar el documento final a la Casa Blanca para su aprobación. No
obstante, Bush reiteró la víspera que vetará la iniciativa.