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Siria reiteró hoy encontrar una salida diplomática al contencioso
nuclear iraní y defendió que cualquier solución a la crisis debe pasar
por el derecho del país persa a explotar la energía atómica con fines
pacíficos.
En una entrevista publicada hoy por el periódico Al Hayat, el
titular del Exterior sirio, Walid Al Muallim, manifestó la
preocupación de Damasco ante la posibilidad de que Estados Unidos
decida lanzar un ataque contra la República islámica.
Todos los países árabes, incluido Siria, están preocupados por una
confrontación armada entre los dos países, subrayó.
Al Muallim destacó que sus relaciones con el estado persa no
perjudican en nada sus vínculos con los demás países árabes, y que por
el contrario, benefician a éstos y a Teherán.
De otro lado, el ex jefe de los inspectores de armas nucleares de
la ONU, Hans Blix, calificó de inútiles las presiones económicas y
militares para resolver el conflicto nuclear iraní y sugirió al
Consejo de Seguridad y a Europa no imponer condiciones ni amenazas.
Propuso, sin embargo, buscar incentivos como el de terminar con las
sanciones y ayudar al país islámico a ingresar en la Organización
Internacional del Comercio.
En entrevista publicada por el diario ruso Comerciant, Blix afirmó
que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y sus
inspectores mantienen un alto control sobre las instalaciones
nucleares iraníes.
Uno de los últimos informes de la OIEA reconoció que la actuación
de Teherán está acorde a las regulaciones del Tratado de no
Proliferación, del cual son signatarios.
Estados Unidos y sus aliados europeos acusan a la República
Islámica de utilizar el uranio enriquecido para producir armas de
exterminio en masa, mientras los persas aseguran que su programa
nuclear tiene fines civiles.
El pasado diciembre y el fin de semana último el Consejo de
Seguridad adoptó medidas punitivas para presionar a Irán a que
abandone su iniciativa.