Un
comercial del Pentágono se transmite día a día por CNN en Español.
Ensalza a los Marines y muestra a los reclutados como orgullosos y
pacíficos miembros de sus comunidades.
El mensaje está dirigido a los sectores más necesitados de la
inmigración latina en Estados Unidos, mexicanos, centroamericanos,
puertorriqueños y otros cuyo destino está bien alejado de las bondades
que adornan al american way of life, y niega aquello de "usted
también puede ser rico".
Para quienes el sistema tiene en un callejón sin salida, el "Army"
o los "Marines" se presentan como solución, según el comercial de CNN,
que no habla nada de "carne de cañón"o de las altas probabilidades de
perder la vida en las guerras de la Casa Blanca.
Así le ocurrió al puertorriqueño Jason Núñez, quien se enlistó
buscando una mejor vida para su familia y encontró la muerte en el
Iraq ocupado.
"Él estaba de mal humor, había cambiado su forma de ser y estaba
agresivo, expresó su viuda, Nitza Damaris Martínez, madre de dos
niñas, quien siempre se opuso a su enrolamiento.
Núñez, de 22 años, pertenecía a la 82 División Aerotransportada.
Murió junto a otros tres soldados durante un ataque suicida a su
convoy, en la provincia de Baquba. Ese día enterraban en Puerto Rico a
Ed Santini, cuyo vehículo voló por los aires en Bagdad.
Con su muerte suman ya 57 las bajas mortales boricuas en Iraq y
Afganistán. "En el Ejército no hay futuro, lo que hay es muerte", fue
el epitafio de la madre de Jason, a despecho del comercial de marras.